
El 8 de febrero, hora local, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante una entrevista exclusiva con el New York Post, expresó que estaba promoviendo un plan para recortar fondos a través del Departamento de Transporte federal, con el objetivo de presionar al gobierno del estado de Nueva York para que cancele la política de cobro por congestión que se implementará en Manhattan. Esta declaración inmediatamente atrajo una amplia atención y podría afectar los fondos para el desarrollo del transporte en Nueva York.
Reducción de fondos federales para presionar al gobierno del estado de Nueva York
Según los informes, el gobierno de Trump planea tomar dos medidas clave para presionar a Nueva York: la primera es retener parte de los fondos federales de transporte, y la segunda es reexaminar el procedimiento de evaluación ambiental del cobro por congestión aprobado por el gobierno de Biden. El gobierno del estado de Nueva York había planeado comenzar, a partir de 2024, a cobrar una tarifa por congestión a los vehículos que entren en el área central de Manhattan, con el fin de aliviar la congestión del tráfico, mejorar la calidad del aire y proporcionar apoyo financiero al sistema de transporte público.
Sin embargo, Trump se opone firmemente a esto y declaró: "El cobro por congestión tendrá un impacto devastador en la ciudad de Nueva York; la gente ya no querrá venir aquí." Cree que al recortar los fondos federales, podría obligar al gobierno del estado de Nueva York a reconsiderar esta política de cobro. Según los informes, se esperaba que el estado de Nueva York recibiera un total de 36 mil millones de dólares en fondos federales de transporte en los próximos cinco años, fondos que continuarían hasta finales de 2026, y el plan de Trump podría resultar en la reducción de parte de esos fondos.
Trump también afirmó que todavía está dispuesto a negociar con la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, para cancelar el cobro por congestión, con la esperanza de llegar a un acuerdo. Subrayó que si la política de cobro por congestión continúa, el entorno empresarial de Nueva York podría verse afectado.
Trump promete ajustar la planificación urbana de Nueva York
Además del problema del cobro por congestión, Trump también declaró en la entrevista que planea ajustar la planificación urbana de la ciudad de Nueva York. Prometió reducir los carriles para bicicletas y peatones, así como fortalecer el control sobre la criminalidad inmigrante, con el objetivo de restaurar el orden en la ciudad. Afirmó que la expansión de estas infraestructuras ha impactado el tráfico normal en Nueva York y que las políticas actuales de inmigración han agravado los problemas de seguridad en la ciudad.
Estas declaraciones de Trump provocaron reacciones intensas. Los partidarios creen que la cancelación del cobro por congestión ayudará a restaurar el atractivo comercial de Nueva York, mientras que los críticos señalan que las acciones de Trump podrían dañar los planes de mejora del tráfico en la ciudad de Nueva York, especialmente en relación con el financiamiento a largo plazo del sistema de transporte público.
Por el momento, el gobierno del estado de Nueva York aún no ha respondido oficialmente, pero se espera que la disputa sobre el cobro por congestión continúe, y está por verse si la estrategia de presión de Trump tendrá éxito.






