La situación en Medio Oriente vuelve a escalar, Irán lanza una nueva ronda de ataques con misiles, lo que provoca un aumento en la aversión al riesgo a nivel global. Los precios del petróleo rebotan, y los bonos y acciones están bajo presión mientras los inversores reevalúan la inflación y el camino de la política monetaria.
El petróleo Brent sube alrededor del 1,1%, manteniéndose cerca de los 107 dólares por barril. Anteriormente, Qatar indicó que sus instalaciones de gas natural licuado sufrieron daños, afectando aproximadamente al 17% de su capacidad de exportación, acrecentando las preocupaciones del mercado sobre la interrupción del suministro energético.
Mientras tanto, los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU. aumentan, con el rendimiento a dos años subiendo al 3,85%, reflejando una mayor expectativa de que las tasas de interés se mantendrán en niveles altos. Según los precios del mercado, los principales bancos centrales podrían retrasar la senda de políticas monetarias expansivas.
En cuanto al mercado de acciones, el índice Stoxx 600 europeo rebota ligeramente un 0,5%, pero aún podría caer por tercera semana consecutiva; los futuros de índices estadounidenses muestran un comportamiento mixto, indicando que el sentimiento del mercado sigue siendo frágil.




