
La expansión de las monedas estables genera preocupaciones de "criptización"
La agencia internacional de calificación Moody's afirmó recientemente en un informe que la adopción acelerada de las monedas estables a nivel mundial está planteando desafíos sin precedentes para los mercados emergentes. El informe señala que cuando la actividad económica se lleva a cabo a gran escala a través de monedas estables, la capacidad del banco central de regular la economía mediante la tasa de interés se verá disminuida, y la independencia y estabilidad del sistema financiero enfrentará un impacto potencial. Especialmente las monedas estables ancladas al dólar, si se convierten en un medio de pago principal, podrían afectar directamente la estabilidad del tipo de cambio de la moneda nacional.
El sistema bancario podría enfrentar una "pérdida de depósitos"
Moody's enfatiza que la popularización de las monedas estables no es solo una transformación del método de pago, sino que también podría sacudir el sistema bancario tradicional. Si la gente traslada sus ahorros de cuentas bancarias locales a billeteras de monedas estables o cuentas criptográficas, los bancos podrían experimentar una "pérdida de depósitos". Esta salida de capital afectará la liquidez y la oferta de crédito, constituyendo una amenaza sistémica para todo el sistema financiero.
Los datos muestran que en 2024 el número de usuarios de activos digitales a nivel mundial superó los 562 millones, un aumento del 33% interanual. Entre ellos, los mercados emergentes como América Latina, el Sudeste Asiático y África experimentaron un crecimiento especialmente rápido, impulsado principalmente por las remesas transfronterizas, los pagos móviles y la necesidad de cobertura contra la inflación.
El riesgo de "criptización" afecta directamente la independencia de la política monetaria
Moody's señala en su informe que el mayor riesgo de la ola de "criptización" radica en la erosión de la independencia de la política monetaria. Una vez que el rol del banco central en la regulación de la economía mediante la tasa de interés se debilite, las herramientas de los países para enfrentar la inflación o la recesión serán limitadas. Además, el predominio de las monedas estables en dólares debilitará la posición de la moneda local, aumentará la presión de depreciación de la moneda y dificultará la formulación de políticas.
Simultáneamente, las monedas estables en sí mismas no están exentas de riesgos. Moody's advierte que si el mercado comienza a dudar de sus reservas, podría desencadenar un retiro masivo, provocando eventos de desencaje. Si no hay una regulación efectiva, eventualmente podría obligar al gobierno a utilizar recursos fiscales para rescatar, creando una nueva carga financiera.
Regulación rezagada y diferencias regionales aumentan el riesgo
El informe también destaca que la expansión de los activos criptográficos a nivel mundial presenta claros desequilibrios geográficos. La adopción en las economías desarrolladas está más impulsada por la inversión, mientras que en los mercados emergentes, el uso de criptomonedas se debe más a necesidades de utilidad práctica. Sin embargo, actualmente solo alrededor de un tercio de los países han establecido un marco regulatorio relativamente completo, dejando a la mayoría de los mercados emergentes expuestos a la falta de políticas y riesgos de volatilidad.
Esta brecha regulatoria y las diferencias en los modos de crecimiento significan que los mercados emergentes disfrutan por un lado de los beneficios de inclusión financiera que aportan los activos criptográficos, pero también acumulan riesgos de inestabilidad financiera.
Perspectivas y advertencias
Moody's advierte que los bancos centrales de los mercados emergentes necesitan acelerar la investigación de un marco regulador para las monedas digitales para evitar una excesiva dependencia de las monedas estables extranjeras. Algunos países ya han comenzado a explorar monedas digitales de bancos centrales (CBDC) como solución alternativa, con el objetivo de mantener la posición central de la soberanía monetaria. Sin embargo, a corto plazo, la popularización de las monedas estables continuará expandiéndose en algunas economías, presentando más desafíos de política y mercado.






