Según la última encuesta de S&P Global, la actividad empresarial en Estados Unidos en marzo cayó al nivel más bajo en 11 meses, principalmente debido a la incertidumbre provocada por la guerra en el Medio Oriente y el aumento de los precios de la energía. La encuesta muestra que el valor preliminar del Índice Compuesto de Gerentes de Compras (PMI) de Estados Unidos cayó a 51.4, por debajo del 51.9 de febrero, reflejando el aumento de las preocupaciones del mercado sobre una aceleración de la inflación en los próximos meses.
El conflicto en el Medio Oriente ha elevado los precios de los productos energéticos y de otros insumos, lo que ha llevado por primera vez a una disminución del empleo en el sector privado. Especialmente en el sector servicios, el valor preliminar del PMI cayó de 51.7 en febrero a 51.1, indicando que las empresas enfrentan la presión dual de costos ascendentes y una demanda menguante.
A pesar de ello, la actividad manufacturera ha mejorado, con el valor preliminar del PMI manufacturero subiendo de 51.6 en febrero a 52.4, mostrando que "el impacto de los aranceles sobre los pedidos ha disminuido". S&P Global indica que el aumento de costos se debe principalmente al alza abrupta de los precios de la energía y a las restricciones en la cadena de suministro, lo que ha repercutido en los consumidores, elevando el índice de precios de producción a 58.9.




