
El 13 de febrero de 2025, el presidente de los Estados Unidos, Trump, declaró que Ucrania participará junto con Rusia en todas las futuras negociaciones de paz. Esta declaración de Trump inyectó una nueva incertidumbre en el panorama de las negociaciones del conflicto entre Rusia y Ucrania. Ese mismo día, el presidente de Ucrania, Zelensky, afirmó que Ucrania no aceptará "ninguna negociación de paz bilateral sin la participación de Ucrania", y subrayó que los socios europeos también deben participar como parte de las negociaciones.
Al mismo tiempo, el portavoz presidencial de Rusia, Peskov, declaró en la mañana del día 13 que Rusia considera a Estados Unidos como su principal adversario en las negociaciones sobre Ucrania. Señaló además que, aunque Ucrania ciertamente participará en las negociaciones de paz, entre Estados Unidos y Rusia se establecerá un mecanismo de negociación bilateral separado, reflejando el papel dominante de ambos países en la resolución del conflicto.
Anteriormente, Trump había mantenido conversaciones telefónicas con los presidentes de Rusia, Putin, y de Ucrania, Zelensky. En un mensaje en redes sociales, Trump anunció que Estados Unidos y Rusia acordaron "cooperar estrechamente" para poner fin al conflicto entre Rusia y Ucrania, y que enviarán a sus respectivos equipos para "iniciar las negociaciones de inmediato".
Esta declaración de Trump intensificó aún más el debate internacional sobre cómo resolver el conflicto entre Rusia y Ucrania, añadiendo nuevas variables a las inminentes negociaciones de paz.






