
El precio del petróleo subió significativamente el miércoles, con los futuros del Brent aumentando un 1,8%, cerrando en 65,85 dólares por barril, y los futuros del crudo estadounidense subiendo un 1,9%, cerrando en 62,47 dólares por barril. Este es el nivel más alto desde el 3 de abril, ya que el mercado teme que el suministro mundial de petróleo pueda estar amenazado.
El gobierno de EE.UU. impuso nuevas sanciones a las exportaciones de petróleo iraní el miércoles, mientras que a principios de este mes había reanudado conversaciones con Irán sobre su programa nuclear. Esta medida ha intensificado los temores del mercado sobre posibles restricciones en el suministro global, impulsando al alza los precios del petróleo.
Mientras tanto, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) anunció que países como Irak y Kazajistán planean reducir aún más su producción de petróleo para compensar el exceso de producción, lo que también ha apoyado los precios de los futuros del crudo.
Según los datos de la Administración de Información de Energía de EE.UU. (EIA), en la semana que terminó el 11 de abril, las reservas de crudo de EE.UU. aumentaron en 515,000 barriles, alcanzando los 442.9 millones de barriles, ligeramente por encima de los 507,000 barriles previstos por los analistas. Sin embargo, las reservas de gasolina y destilados disminuyeron, lo que ha brindado un soporte adicional a los precios del petróleo.
La Agencia Internacional de Energía (AIE) declaró esta semana que se espera que el crecimiento de la demanda mundial de petróleo este año sea el más bajo desde 2020, lo que refleja signos de desaceleración en la economía global.
Las declaraciones del presidente de la Reserva Federal, Powell, inquietaron ligeramente al mercado, señalando que el aumento de aranceles podría provocar un incremento de la inflación y una desaceleración en el crecimiento económico, lo que llevó a los futuros del crudo a devolver parte de sus ganancias tras alcanzar picos.
Además, la continua incertidumbre por las tensiones comerciales ha llevado a varios bancos a reducir sus previsiones de precios del crudo, incrementando así la volatilidad en el mercado.






