
La alerta de Bessent aumenta significativamente la posibilidad de reducción de tasas
Recientemente, el Secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Bessent, señaló en una entrevista con los medios que la significativa revisión a la baja de los datos de empleo más recientes ha cambiado en gran medida las expectativas del mercado sobre la política monetaria. Él cree que si datos similares se hubieran publicado antes, la Reserva Federal probablemente ya habría comenzado a reducir las tasas en verano, lo que aumenta significativamente la posibilidad de un recorte de 50 puntos básicos en septiembre.
Bessent afirmó que el nivel actual de tasas de interés es demasiado restrictivo para la economía y sugiere una reducción gradual de 150 a 175 puntos básicos en los próximos meses. Su punto de vista difiere del gobierno de Trump, que solicita recortes aún más grandes, aunque ambos coinciden en la dirección de recortar tasas. Esta declaración sin duda ha reforzado las apuestas del mercado sobre medidas audaces de la Reserva Federal.
Revisión de datos de empleo impacta en decisiones de política
Según los datos revisados más recientes de la Oficina de Estadísticas Laborales de los EE.UU., el crecimiento del empleo de mayo a julio de este año casi se estancó, lo cual contrasta notablemente con la imagen de empleabilidad robusta que se tenía antes. La Reserva Federal previamente evaluó el mercado laboral como fuerte basado en datos anteriores, manteniendo las tasas sin cambios en junio y julio. Ahora, con el cambio en los datos, la postura política enfrenta una reevaluación.
Analistas del mercado señalan que esta revisión obliga a los funcionarios de la Reserva Federal a reconocer el riesgo de un aumento en la tasa de desempleo. Algunos funcionarios que apoyan la reducción de tasas creen que es necesario actuar con anticipación para prevenir que la economía caiga en un ciclo de recesión más profundo.
Interacción entre política y decisiones de política económica
Las declaraciones de Bessent no solo reflejan un juicio económico, sino también tintes políticos. Anteriormente, Trump criticó que el primer recorte de tasas en septiembre del año pasado tuviera motivaciones políticas y ha ejercido presión constante sobre la orientación política de la Reserva Federal. Actualmente, el gobierno de Trump está considerando nombres para reemplazar al actual presidente Powell, con una lista potencialmente ampliada a 11 personas, lo que refleja el descontento y la intención de intervenir en las decisiones de política monetaria.
A pesar de que la Reserva Federal enfatiza que las decisiones de política dependerán completamente de los datos económicos y no de influencias externas políticas, el mercado general opina que, con la proximidad de las elecciones presidenciales y el impacto persistente de las políticas arancelarias, la formulación de políticas inevitablemente se verá afectada por el entorno político.
Consideraciones duales de inflación y aranceles
Los datos más recientes indican que la inflación en Estados Unidos subió moderadamente en julio y podría acelerarse a corto plazo debido a las políticas arancelarias. Sin embargo, un número creciente de funcionarios de la Reserva Federal tienden a ignorar las fluctuaciones de precios causadas por los aranceles, enfocándose en cambio en las señales de debilidad en el mercado laboral.
Algunos directores opinan que, si no se ajusta la política ahora, podría ser necesario implementar medidas de estímulo más grandes en el futuro. La propuesta de Bessent de reducir las tasas a alrededor del 3%, cerca del nivel "neutral" de la Reserva Federal, implica que la política monetaria no estimularía en exceso ni sofocaría el crecimiento económico.
El mercado casi seguro de recortes de tasas
Con las declaraciones públicas de Bessent y la revisión de datos de empleo, las expectativas del mercado de un recorte de tasas por parte de la Reserva Federal en septiembre han aumentado rápidamente. Los precios en el mercado de futuros muestran que la probabilidad de un recorte de 50 puntos básicos se acerca al cien por ciento.
Analistas señalan que si la Reserva Federal decidiera un recorte significativo en septiembre, marcaría un cambio importante en su postura política, sentando la base para el rumbo económico durante el año y hasta 2026. Sin embargo, esta medida también podría desencadenar un debate continuo sobre el control de la inflación y la independencia de la política.






