
El cierre del gobierno persiste, pero el ritmo de flexibilización de la Fed no cambia
La crisis de cierre del gobierno de Estados Unidos ha entrado en su tercera semana, y el Senado aún no ha aprobado el proyecto de ley de financiación, por lo que es difícil deshacer el cierre del gobierno a corto plazo. Desde el transporte aéreo hasta los servicios públicos, varios sectores se ven afectados y la actividad económica se desacelera visiblemente. Sin embargo, a pesar de que los datos económicos clave se han retrasado, el mercado en general cree que esta situación no cambiará la dirección de la política que la Fed está a punto de tomar.
Morgan Stanley señaló en su último informe que el retraso de los datos no interferirá en el proceso de flexibilización de la Fed. El informe afirmó: "Si las perspectivas de empleo e inflación en septiembre ya llevaron a la Fed a reiniciar el ciclo de flexibilización, y no ha habido mejoras sustanciales desde entonces, continuar con las reducciones de tasas será el resultado natural".
Los analistas creen que el mayor desafío actual de la Fed es "mantener la coherencia en la toma de decisiones con información incompleta". Sin embargo, con un mercado laboral continuamente débil y la disminución de la confianza del consumidor, la mayor flexibilización de la política se ha convertido en el consenso del mercado.
La desaceleración del mercado laboral es la principal razón para la flexibilización
Morgan Stanley enfatiza que la debilidad del mercado laboral estadounidense es el factor central que impulsa a la Fed a continuar con su camino de reducción de tasas. Desde el verano, el crecimiento del empleo ha sido débil, y el número promedio de nuevos puestos ha caído por debajo de los niveles previos a la pandemia. El informe destaca que esta desaceleración estructural no solo refleja una disminución en la voluntad de contratación de las empresas, sino que también muestra que el impulso de la recuperación económica está decayendo.
Al mismo tiempo, tanto el gasto de los consumidores como la actividad inmobiliaria han mostrado signos de desaceleración. Los analistas creen que la confianza de los funcionarios de la Fed en las perspectivas económicas se basa en el supuesto de una "desaceleración moderada" en lugar de la realización completa de un "aterrizaje suave". Christopher Waller, miembro de la Junta de Gobernadores de la Fed, también ha señalado recientemente que, en ausencia de datos completos, el banco central debe ser cauteloso pero no "inactivo".
El discurso de Powell la semana pasada fue visto como una señal dovish. Señaló: "Desde la reunión de septiembre, las tendencias de empleo e inflación no han cambiado mucho". Esta declaración fue interpretada por el mercado como una confirmación indirecta de "continuar con las reducciones de tasas".
La probabilidad de recorte de tasas se acerca al 100%, el mercado apuesta por un "doble recorte" a fin de año
Según la herramienta "FedWatch" de CME, la probabilidad de un recorte de tasas de 25 puntos básicos en octubre es de hasta el 99.4%, y la probabilidad de un recorte acumulado de 50 puntos básicos en diciembre alcanza el 98.6%. Esto significa que el mercado está casi seguro de que la Fed bajará las tasas dos veces más dentro del año.
La previsión de Morgan Stanley coincide con esto, anticipando que la Fed reducirá las tasas una vez en octubre y otra en diciembre, con un recorte total de 50 puntos básicos para el año.
El banco también espera que, para mediados de 2026, la tasa de fondos federales caiga al rango de 2.75% a 3.0%, lo que implica que la Fed podría entrar en una fase de "tasa neutral a largo plazo". Los analistas señalan que esta previsión se basa en dos supuestos principales: primero, que la inflación seguirá cayendo hacia el rango objetivo; y segundo, que el crecimiento económico se mantendrá moderado sin caer en recesión.
Desafío político en un vacío de datos
A pesar de las fuertes expectativas de flexibilización, el mercado sigue siendo cauteloso respecto al riesgo político que genera la falta de datos. Debido al cierre del gobierno, el Departamento de Trabajo y la Oficina de Estadísticas no pueden publicar informes de empleo e inflación a tiempo, por lo que la Fed debe basarse en los datos de encuestas de instituciones privadas y bancos de reserva regionales para hacer su juicio.
Morgan Stanley advierte que, si el cierre se prolonga hasta noviembre, la toma de decisiones de la Fed dependerá más de "información no oficial", lo que podría debilitar la credibilidad de la política y aumentar la volatilidad del mercado.
No obstante, el informe también señala que la Fed ya ha visto suficientes señales de debilidad económica durante el verano como para confirmar que la política de endurecimiento previa era excesiva. En otras palabras, incluso si los datos se interrumpen temporalmente, la Fed todavía tiene motivos para mantener el ritmo de recorte de tasas.
Reinicio del ciclo de flexibilización podría ampliar la reacción en cadena del mercado global
Los analistas creen que los recortes de tasas consecutivas de la Fed provocarán una nueva disposición del capital global, elevando los precios de los activos de mercados emergentes y el oro, mientras debilitarán la fortaleza del dólar. Instituciones como Citi y UBS prevén que, si hay dos recortes más este año, el índice del dólar podría caer por debajo del umbral de 95, y los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU. seguirán bajando.
Desde las señales políticas hasta el sentimiento del mercado, la expectativa de flexibilización de la Fed ya no es una cuestión de "si recortar", sino de "cuánto y por cuánto tiempo" recortar.






