
El precio del petróleo cae por segundo día consecutivo y alcanza un nuevo mínimo de cinco meses
El precio internacional del petróleo crudo ha continuado bajando esta semana. Los futuros de crudo Brent cayeron un 0.8% el miércoles, cerrando en 61.91 dólares por barril; los futuros de crudo WTI de EE.UU. bajaron un 0.7%, cotizando a 58.27 dólares por barril. Los precios de ambos crudos de referencia han alcanzado el nivel de cierre más bajo desde el 7 de mayo durante dos días consecutivos, lo que muestra una creciente preocupación del mercado sobre la demanda energética mundial.
Analistas del mercado señalan que el aumento de las tensiones comerciales y el efecto combinado del aumento de la producción de los países productores de petróleo están siendo las principales fuerzas que presionan los precios del petróleo. El último informe de la Agencia Internacional de la Energía (IEA) prevé que para 2025 el mercado mundial del petróleo podría enfrentar un exceso de oferta de 4 millones de barriles diarios, superando los niveles de expectativas previos.
Aumento de fricciones comerciales amenaza el transporte marítimo global
Recientemente, las tensiones entre Estados Unidos y sus principales socios comerciales se han intensificado nuevamente. Dos de los mayores países consumidores de petróleo se han presionado mutuamente en cuestiones de tarifas portuarias, lo que ha aumentado la incertidumbre en el mercado marítimo. Los analistas temen que estas políticas "ojo por ojo" puedan suponer una amenaza potencial para el transporte global de mercancías y podrían interrumpir el funcionamiento normal de la cadena de suministro de petróleo crudo.
El Banco de América advirtió en su último informe que si las fricciones comerciales se intensifican y la OPEP+ mantiene o amplía sus planes de aumento de producción, el precio del crudo Brent podría caer por debajo del umbral de los 50 dólares por barril. Esta expectativa destaca la fragilidad de la confianza del mercado y refleja la presión a largo plazo que el desaceleramiento del crecimiento económico ejerce sobre la demanda energética.
La Reserva Federal emite señales de alivio mientras las preocupaciones económicas crecen
En el contexto de la caída de los precios de la energía, los funcionarios de la Reserva Federal también han expresado preocupaciones sobre el panorama macroeconómico. Stephen Miran, gobernador de la Reserva Federal, comentó que el resurgimiento de la tensión comercial se ha convertido en un "riesgo de baja significativo", lo que aumenta la urgencia de recortar las tasas de interés. Indicó que una política monetaria más laxa podría ayudar a estabilizar la economía y podría impulsar la demanda de petróleo a medio y largo plazo.
El mercado actualmente prevé de forma generalizada que la Reserva Federal volverá a reducir las tasas de interés en su reunión de octubre, para enfrentar la doble presión del aumento de los riesgos externos y la desaceleración de la demanda interna. El foco de atención de los inversionistas se centra en el discurso público del presidente Powell esta semana, con la esperanza de obtener señales claras sobre el camino de las políticas futuras.
El doble dilema de la débil demanda y la expansión de la producción
La Agencia Internacional de la Energía señaló en su informe mensual publicado el martes que la producción de los países miembros de la OPEP+ y de otros principales productores de petróleo está aumentando de forma constante, pero la demanda global sigue siendo débil. El informe pronostica que para 2025 el mercado mundial del petróleo enfrentará un exceso de oferta de hasta 4 millones de barriles diarios, mucho más alto que la estimación previa de 2.5 millones de barriles.
Los analistas consideran que esta situación refleja la realidad de un debilitamiento del impulso del crecimiento económico global y también revela la dificultad de coordinación entre los países productores de petróleo para equilibrar el mercado. Además de la región de Medio Oriente, los productores de petróleo de esquisto en Rusia y Estados Unidos también están manteniendo altos niveles de producción, lo que amplía aún más el riesgo de exceso de oferta.
Datos de consumo muestran un apoyo limitado mientras la confianza de los inversionistas se ve presionada
Los últimos datos de la Reserva Federal de Chicago muestran que las ventas minoristas en Estados Unidos, excluyendo automóviles y componentes, aumentaron en septiembre, pero parte del crecimiento proviene principalmente del aumento de precios y no de una expansión real del consumo. Los economistas apuntan que la presión inflacionaria y la desaceleración del crecimiento del empleo están debilitando la confianza del consumidor, lo que podría afectar negativamente el consumo de energía.






