
El miércoles (30 de abril) en la sesión asiática de la mañana, el precio del oro fluctúa de manera estrecha, actualmente cotizando alrededor de 3315.16 dólares por onza. El martes, el precio del oro cayó un 0.8%, cerrando en 3317.06 dólares por onza. El gobierno de Trump suavizó repentinamente su política arancelaria en la industria automotriz, presionando así a los activos de refugio como el oro, mientras que el dólar se recuperó. El enfoque del mercado se ha dirigido a los datos próximos del PIB del primer trimestre de EE.UU. y los datos del PCE de marzo. Las oscilaciones en los precios de los activos provocadas por este cambio de política ha vuelto a centrar la atención del mercado en la dirección de la política de la Reserva Federal y en los fundamentos económicos.
El giro en política provoca turbulencias en el mercado
El martes, Trump firmó una orden ejecutiva para ofrecer créditos fiscales a los fabricantes de automóviles para aliviar la presión económica de los aranceles. Este cambio de política provocó una reacción inmediata en el mercado: el índice del dólar aumentó un 0.3%, hasta 99.22, mientras que el precio del oro cayó por debajo del nivel de 3320 dólares por onza. El Secretario de Comercio de EE.UU., Lutnick, también reveló que se han firmado acuerdos comerciales secretos con otros países, lo que ha aliviado aún más la ansiedad del mercado. Los analistas indican que este cambio de política evidentemente busca contrarrestar los efectos negativos de los aranceles en la economía, especialmente considerando que el déficit comercial de bienes de marzo alcanzó un récord de 1620 mil millones de dólares, lo que se espera que arrastre el PIB del primer trimestre hacia abajo aproximadamente 2 puntos porcentuales.
Datos económicos ocultan preocupaciones
Mientras el cambio de política proporciona un cierto alivio en el sentimiento del mercado, algunos indicadores económicos clave están enviando señales más inquietantes: el índice de confianza del consumidor de abril cayó al nivel más bajo en cinco años, y las vacantes laborales de marzo cayeron bruscamente en 288,000. Más preocupante es que los economistas están revisando a la baja sus previsiones para el PIB del primer trimestre de EE.UU., con una contracción esperada del 0.8%. Estas señales han intensificado las preocupaciones del mercado sobre las perspectivas económicas. Aunque el oro está bajo presión a corto plazo, la demanda de refugio seguro a largo plazo sigue siendo fuerte. El jefe de comercio de metales, David Meger, afirmó: "El oro alcanzó la semana pasada un nuevo récord de 3500 dólares, y la actual corrección parece más bien un ajuste técnico."
Tensión antes de la decisión de la Reserva Federal
Con la próxima publicación de los datos de inflación del PCE y el informe de empleo no agrícola, el mercado ha entrado en una fase crucial de tensión. Por un lado, la relajación de la política arancelaria del gobierno de Trump ha disminuido el atractivo del oro como refugio seguro; por otro lado, los síntomas de desaceleración económica han reforzado la expectativa de un recorte de tasas por parte de la Reserva Federal. Un estratega de divisas señaló: "El repunte del dólar es parcialmente atribuido a los ajustes de cartera de fin de mes, pero la verdadera prueba será si los datos económicos de esta semana validan las preocupaciones de 'estanflación'". Actualmente, el mercado de futuros sigue apostando a que la Reserva Federal podría recortar tasas entre 3 y 5 veces este año, y la disparidad entre estas expectativas políticas y los datos económicos reales podría provocar mayores fluctuaciones en el mercado.
Resumen
En medio de la batalla entre políticas, datos económicos y expectativas de mercado, el oro se encuentra en una encrucijada crucial. A corto plazo, el repunte del apetito por el riesgo puede seguir presionando los precios del oro, pero si los datos económicos de esta semana confirman un aumento del riesgo de recesión, la Reserva Federal podría verse obligada a ajustar su política, lo que proporcionaría un nuevo impulso al alza para el oro. Los inversores estarán atentos a los datos del PCE y del PIB del primer trimestre a publicarse el miércoles, así como al informe de empleo no agrícola del viernes, ya que estos datos podrían ser factores decisivos en la futura trayectoria del oro.






