
El núcleo del PCE podría seguir aumentando
El índice de precios del gasto de consumo personal (PCE) núcleo de julio en Estados Unidos, que es seguido de cerca por el mercado, se anunciará esta semana. Las últimas previsiones indican que el PCE núcleo interanual podría aumentar del 2.8% en junio al 2.9%, manteniendo un incremento mensual del 0.3%. Esta tendencia sugiere que, aunque la inflación general sigue por debajo del pico de la pandemia, las presiones sobre los precios aún no han desaparecido por completo.
Durante mucho tiempo, la Reserva Federal ha considerado el PCE núcleo como el indicador que mejor refleja la inflación subyacente, y sus variaciones influyen directamente en las decisiones políticas sobre tasas de interés del Comité Federal del Mercado Abierto (FOMC).
Los efectos de las tarifas se hacen evidentes
Los analistas destacan que la ruta de transmisión de las tarifas en los precios ya se refleja en los datos. Desde el puerto hasta el almacén y luego al tramo final de las ventas al por menor, la acumulación de costos está impulsando gradualmente al alza los precios de los bienes duraderos y algunos alimentos. Se espera que productos como muebles y electrodomésticos, que tienen una alta dependencia de las importaciones, se conviertan en "amplificadores" de los efectos de las tarifas en los próximos meses.
Sin embargo, algunas empresas, mediante la acumulación anticipada de inventarios y la gestión de existencias, han logrado retrasar temporalmente el aumento de los precios, manteniendo así una tendencia de precios relativamente moderada.
La inflación general mantiene su resiliencia
En comparación con el PCE núcleo, se espera que el PCE general en julio se mantenga interanual en un 2.6%, con un aumento mensual que podría disminuir del 0.3% al 0.2%. La caída de los precios de la energía y un enfriamiento continuo de la inflación en el sector vivienda han servido de amortiguador para la tendencia general inflacionaria.
El descenso en la inflación de la vivienda ha captado especialmente la atención del mercado. Durante el último año, el crecimiento de los costos de la vivienda ha ido disminuyendo gradualmente, siendo visto como una fuerza clave para mitigar la presión inflacionaria general. La cuestión crucial es si la inflación en el sector de la vivienda podrá seguir bajando y compensar la presión en los precios de bienes duraderos impulsada por las tarifas.
Expectativas del mercado y atención de los inversores
Los inversores están siguiendo de cerca el PCE núcleo y los datos de consumo. Dado que las políticas de incentivos fiscales están desapareciendo gradualmente, la demanda de compra de vehículos eléctricos ha sido anticipada, y los viajes de verano han incrementado el consumo en servicios y bienes no duraderos, se espera que el gasto en julio se mantenga fuerte.
En los mercados financieros, el índice del dólar ha mostrado debilidad reciente y los inversores están tratando de evaluar si la Reserva Federal ajustará las tasas de interés en la reunión de septiembre. Si el PCE núcleo supera las expectativas, podría retrasar un posible recorte de tasas; de lo contrario, podría dar soporte a una reducción.
Se intensifica la incertidumbre política
Actualmente, la economía estadounidense se encuentra enfrentando múltiples incertidumbres. Además de la inflación y el gasto de consumo, la política de tarifas del gobierno de Trump sigue siendo una de las mayores incógnitas del mercado. Las diferencias en las expectativas sobre los costos futuros entre empresas y consumidores hacen que los efectos de las políticas sean difíciles de prever con antelación.
Los economistas coinciden en que los efectos de las tarifas sobre los precios serán graduales, y la verdadera presión podría manifestarse hacia finales de este año o principios del próximo.
Conclusión
En el contexto de una situación compleja para la Reserva Federal, los datos del PCE núcleo de julio son de particular importancia. No solo son un indicador clave para evaluar las tendencias inflacionarias, sino que también influirán en gran medida en las expectativas del mercado respecto a la reunión de septiembre sobre tasas de interés.
Ya sea la transmisión de tarifas, el alivio de la inflación en la vivienda o la resiliencia en la demanda de consumo, todos estos factores finalmente se reflejarán en los datos del PCE. Para los inversores, estos datos podrían convertirse en un punto de inflexión clave que determine la dirección del dólar, los bonos del Tesoro y los mercados globales.






