
Tras una fuerte subida el miércoles, el precio internacional del oro retrocedió el jueves, ya que algunos inversores decidieron asegurar ganancias antes del largo fin de semana. Sin embargo, el oro se mantuvo por encima de los 3300 dólares por onza, mostrando que la demanda de refugio seguro sigue siendo fuerte.
El precio del oro al contado cayó un 0,8%, situándose en 3317,87 dólares por onza, después de haber alcanzado un nuevo máximo histórico de 3357,40 dólares durante la jornada. Al mismo tiempo, el precio de liquidación del oro para entrega en junio en EE.UU. bajó un 0,5% a 3328,40 dólares por onza. En lo que va de semana, el oro al contado ha subido más del 2%.
La reciente fuerte subida del precio del oro ha sido impulsada principalmente por las tensiones geopolíticas y la incertidumbre en las políticas comerciales. El presidente de EE.UU., Trump, ha ordenado investigar todas las importaciones de minerales clave, tras haber iniciado indagaciones sobre las importaciones de medicamentos y chips. El mercado teme que estas investigaciones puedan ser preludio de una nueva ronda de aranceles sobre estos sectores, aumentando las tensiones comerciales globales.
Además, aunque el índice del dólar se recuperó algo el jueves, ha mostrado una tendencia a la baja en el conjunto de la semana. Un dólar más débil normalmente aumenta la atracción del oro para los tenedores de otras monedas, apoyando así su precio.
No obstante, a corto plazo, los inversores deben ser cautelosos con el riesgo de volatilidad en los precios. Después de que el oro haya roto un nuevo máximo, algunos capitales a corto plazo aprovechan para beneficiarse en niveles altos, además de que se acerca el feriado de Viernes Santo, haciendo que el mercado sea más prudente en general. Si el mercado de valores sufre un ajuste severo nuevamente, podría llevar a llamadas de margen en las carteras de inversión, afectando aún más los precios de los metales preciosos.
En cuanto a otros metales preciosos, la plata al contado cayó un 0,9%, situándose en 32,44 dólares por onza; el platino se mantuvo prácticamente estable en 967,08 dólares; y el paladio bajó un 1,5%, a 956,92 dólares por onza.
A pesar de la creciente volatilidad a corto plazo, el oro sigue siendo favorecido por el mercado debido a su naturaleza de activo refugio, y su futura tendencia dependerá en gran medida de la dirección de las políticas comerciales globales, el comportamiento del dólar y los cambios en los riesgos geopolíticos.






