
Datos comerciales débiles aumentan la presión de venta sobre el yen
Los datos comerciales de junio de Japón publicados el jueves muestran que, a pesar de un superávit, el tamaño fue mucho menor de lo esperado por el mercado, además de una continua caída en las exportaciones, lo que genera una mayor preocupación entre los inversionistas sobre las perspectivas económicas de Japón. La debilidad persistente en las exportaciones a EE.UU. destaca el impacto prolongado de las políticas arancelarias de EE.UU. en el sector manufacturero japonés.
En un contexto de desaceleración de la demanda manufacturera global y aumento de los riesgos geopolíticos, el impulso de recuperación económica de Japón se ha debilitado significativamente. Aunque las importaciones crecieron ligeramente, no han aliviado las dudas del mercado sobre la fortaleza económica de Japón, manteniendo al yen bajo presión.
Aumento de la incertidumbre política, el Banco de Japón se mantiene a la espera
La situación política interna de Japón también se ha convertido en una variable importante para el comportamiento del yen. Las últimas encuestas electorales muestran que la coalición gobernante podría perder su mayoría en las próximas elecciones de la Cámara Alta, lo que generaría una mayor incertidumbre en las políticas fiscales, disminuyendo aún más la atracción del yen.
Bajo la presión de un retroceso en la inflación y una disminución de los salarios reales, el Banco de Japón enfrenta restricciones estructurales para mantener su política de flexibilización. El mercado casi ha descartado por completo un aumento de tasas este año, y la postura de “no acción” en política monetaria deja al yen sin soporte, haciéndolo más vulnerable en un contexto de fortalecimiento del dólar.
El rebote del dólar impulsa el tipo de cambio, señales positivas desde el análisis técnico
El dólar estadounidense ha mostrado un rebote significativo frente al yen esta semana, especialmente después de que Trump negara la destitución inmediata del presidente de la Fed, Powell, reduciendo el nerviosismo del mercado y debilitando la demanda a corto plazo por el yen. Al mismo tiempo, las expectativas de un recorte de tasas por parte de la Fed este año disminuyeron, fortaleciendo la confianza de los alcistas del dólar.
Desde el punto de vista técnico, el dólar frente al yen ha logrado estabilizarse por encima del promedio móvil de 100 horas y ha vuelto a avanzar, con los indicadores de oscilación en un área positiva. Actualmente, el tipo de cambio se consolida por encima de 148.50, y si supera exitosamente el máximo previo de 149.20, abrirá un canal técnico hacia el nivel de 150.
El soporte inicial se observa en el nivel de 148.00, seguido por 147.70 y 147.00; si se rompe, podrían alcanzarse soportes técnicos medios en 146.60 y 146.00.
Aranceles y expectativas de inflación determinan la trayectoria futura
La política arancelaria de EE.UU. está generando un efecto dominó en la economía global, y funcionarios de la Reserva Federal de Nueva York y Dallas han indicado que el actual entorno político está ejerciendo presión gradual sobre los precios. Los datos clave próximos, como el IPC, las ventas minoristas y las solicitudes iniciales de desempleo de EE.UU., influirán directamente en el comportamiento a corto plazo del dólar.
Japón, por otro lado, publicará el viernes el valor final del IPC nacional, que será un indicador crucial para la dirección del yen. Si los datos muestran una continua desaceleración de la inflación, es probable que se refuercen las expectativas de que el Banco de Japón mantenga su política de flexibilización, aumentando así la presión devaluatoria sobre el yen.
Los operadores están atentos a si el nivel de 149.20 puede constituir un punto de ruptura; una vez confirmado, el nivel de 150 se convertirá en el objetivo principal del mercado. Las declaraciones políticas, la evolución de los datos y los cambios en la política internacional podrían ser factores de impulso a corto plazo.
Expectativas de política y señales técnicas dominan el ritmo del mercado
A corto plazo, el comportamiento del dólar frente al yen seguirá estando altamente influenciado por los datos macroeconómicos y las declaraciones de los bancos centrales. Si los datos de EE.UU. continúan siendo sólidos o si los funcionarios de la Reserva Federal adoptan un tono “halcón”, el dólar podría seguir subiendo, ejerciendo así una mayor presión sobre el yen.
Sin embargo, si Japón logra formar rápidamente un consenso político tras las elecciones, o si los datos de inflación sorprenden al alza, también podría haber un impulso temporal para el yen. En general, en un contexto de presión macroeconómica y discrepancias políticas globales, la dirección a medio plazo del dólar frente al yen sigue siendo incierta, aunque los alcistas a corto plazo siguen dominando.






