
Ajuste de pronóstico de divisas de UBS
El último informe de perspectivas de divisas de UBS muestra que la previsión del dólar frente al yen para finales de 2025 se ha ajustado significativamente de 130 a 143, y la expectativa para fines de 2026 de 130 a 140. Este movimiento refleja que la incertidumbre en el panorama político interno de Japón se está convirtiendo en una variable importante que influye en el mercado de divisas.
Factores políticos como clave de impulso en los tipos de cambio
Los estrategas de UBS señalan que, a pesar de la continua presión inflacionaria en Japón y el desempeño estable del mercado bursátil, la situación política ha sido interpretada por el mercado como una razón importante para que el Banco de Japón mantenga una postura dovish. Los analistas creen que, con los frecuentes cambios en el escenario político de Japón, la confianza de los inversores en las perspectivas de política monetaria se ha debilitado, elevando así las expectativas de depreciación del yen.
El mercado ya ha absorbido la expectativa de aumento de tasas
A pesar del complejo entorno político, el mercado sigue pensando que el Banco de Japón mantendrá las tasas de interés sin cambios antes de la reunión a principios de 2026. UBS menciona que el mercado ha casi completamente absorbido el escenario en el que el Banco de Japón no aumente tasas en el corto plazo, y a pesar de que el yen pueda beneficiarse parcialmente de las expectativas de endurecimiento de la política monetaria, su apoyo es relativamente limitado.
Fuerza del mercado bursátil y reducción de la volatilidad
Además de los factores de política, UBS también señala que la continua fortaleza del mercado bursátil japonés y la disminución de la volatilidad del mercado han debilitado igualmente la atracción del yen como refugio seguro. Los inversores tienden a destinar fondos al mercado bursátil y otros activos de alto riesgo, lo que ha llevado a que el desempeño del yen en el mercado internacional siga siendo débil. Los analistas añaden que este fenómeno es difícil de revertir a corto plazo.
Se descarta la posibilidad de un "Acuerdo Plaza 2.0"
El mercado alguna vez especuló sobre la existencia de un tipo de intervención internacional coordinada similar al "Acuerdo Plaza" de los años 80, que impulsaría una fuerte apreciación del yen. Pero UBS considera que actualmente no hay indicios de que las principales economías tengan esa intención. Incluso si el dólar cayera al extremo inferior del rango 140-150 frente al yen, sería difícil mantener una tendencia alcista prolongada del yen.
Las perspectivas del dólar siguen siendo débiles
En contraste con los riesgos políticos del yen, el dólar también enfrenta presión bajista. UBS anticipa que el continuo debilitamiento del mercado laboral de EE.UU. arrastrará los rendimientos de los bonos del tesoro, especialmente la parte frontal de la curva de rendimientos, lo que mantendrá al dólar en una posición débil. Esto sugiere que el desempeño general del dólar frente a otras monedas importantes podría sentir restricciones.
Estrategia de los inversores globales
En el entorno actual, los inversores necesitan balancear entre los riesgos políticos y los fundamentos macroeconómicos. La tendencia de debilidad del yen puede atraer ciertos fondos de arbitraje, pero si el escenario político interno de Japón empeora aún más, la volatilidad podría aumentar de nuevo. Al mismo tiempo, el debilitamiento del dólar sugiere que los fondos podrían ser reubicados entre los mercados asiáticos y europeos.
Perspectivas futuras
El ajuste de UBS ofrece un nuevo marco de referencia para el mercado: la incertidumbre política y las expectativas de política están configurando conjuntamente el curso del dólar frente al yen. En el próximo año, si el escenario político japonés se estabiliza y la inflación se mantiene controlada, el yen podría obtener un soporte temporal; en caso contrario, si la incertidumbre se intensifica, el dólar podría superar los 145 yenes o niveles incluso más altos.






