Tras los ataques militares de Estados Unidos e Israel contra Irán, la situación en Oriente Medio se ha intensificado nuevamente, lo que ha impulsado un aumento drástico en el precio internacional del petróleo, subiendo de 70 dólares a cerca de 90 dólares por barril. Este cambio sin duda ha convertido a las exportaciones energéticas de Rusia en uno de los ganadores del mercado energético global.
Según el informe del lunes de Reuters, se espera que los ingresos de Rusia por petróleo y gas en abril aumenten un 70% en comparación con marzo, alcanzando los 900 mil millones de rublos, un récord mensual desde octubre de 2025. Este crecimiento en los ingresos aliviará significativamente la presión financiera a corto plazo que enfrenta Rusia y permitirá al gobierno posponer el plan previamente establecido para aumentar las reservas fiscales en el futuro cercano.
Previamente, Rusia había planeado inyectar más ingresos petroleros en el Fondo de Riqueza Nacional y ajustar el "precio crítico" del petróleo, pero con el aumento en los precios del petróleo, este plan se ha pospuesto hasta 2027. A corto plazo, la mejoría en la situación fiscal de Rusia también ha reducido la dependencia de las reservas fiscales a largo plazo.
Analistas señalan que el aumento en los ingresos energéticos de Rusia ha tenido un impacto importante en su política fiscal, y el incremento en los precios del petróleo probablemente seguirá apoyando su economía en los próximos meses.




