
Tras los resultados de las elecciones en Japón, el mercado reaccionó de manera bastante "clásica": el tipo de cambio se debilitó inicialmente, la bolsa subió, y el mercado de bonos volvió a estar bajo los reflectores.
Retroceso del yen: aumentan las expectativas de estímulos y recortes de impuestos, los operadores fijan su mirada en los 160
Después de que se anunciara que el partido gobernante ganó la mayoría de los escaños, el yen cayó un 0,3% y el dólar/yen volvió a la línea de 157,7, alcanzando su nivel más bajo en más de dos semanas.
Lo que preocupa al mercado es la "narrativa fiscal más agresiva" —que incluye la ampliación del gasto y la promesa de recortes de impuestos— lo que podría aumentar la ya pesada carga de la deuda de Japón y, a corto plazo, elevar la prima de riesgo del yen.
Varios estrategas coinciden en que: si el dólar/yen continúa subiendo y se acerca a la zona sensible cerca de su mínimo anterior (conocido por el mercado como la línea psicológica de 160), la frecuencia de intervención verbal podría aumentar; mientras que la verdadera intervención sustancial dependería de la velocidad de las fluctuaciones y la unilateralidad del flujo de fondos.
Salto de las acciones japonesas: certeza política y rebote de Wall Street impulsan la aversión al riesgo
En contraste con la debilidad del yen, la bolsa japonesa se fortaleció después de la apertura, con el índice Nikkei 225 superando los 56,000 puntos al inicio y estableciendo un nuevo récord intradía.
La lógica de los inversores no es complicada: por un lado, el resultado electoral redujo la incertidumbre política, facilitando la formación de expectativas de un "impulso más fluido de la política económica"; por otro lado, el reciente rebote en Wall Street también proporcionó apoyo emocional a los activos de riesgo en Asia-Pacífico.
A nivel sectorial, los fondos prefirieron orientarse hacia direcciones relacionadas con la política y narrativa de gasto de capital, como la inteligencia artificial, los chips y algunos conceptos de defensa.
Presión en el mercado de bonos: la "tensión" entre espacio fiscal y disciplina fiscal
Si bien la bolsa opera en un ambiente favorable, el mercado de bonos evalúa el "costo". El mercado ya estaba preocupado por la disciplina fiscal debido a las promesas de recortes impositivos y gasto antes de las elecciones, y el rendimiento de los bonos a largo plazo subió notablemente a finales de enero.
El resultado electoral refuerza la posibilidad de que se implementen políticas de estímulo, lo que significa que la presión al alza sobre la curva de rendimientos podría reaparecer. Especialmente con la combinación de un yen más débil, expectativas de inflación y tasas de interés al alza, la interrelación entre bolsa, divisas y bonos se hará más estrecha.
Tres temas a seguir: discurso fiscal, expectativas del banco central y señales de intervención en el mercado de divisas
A corto plazo, los puntos de enfoque se concentran en tres áreas:
1) Cómo el nuevo gobierno describirá la "fuerza y ritmo" de los estímulos fiscales;
2) Cómo el cambio en las probabilidades de alzas de tasas reflejado en los swaps de índice nocturno podría afectar las diferencias de tasas y los flujos de capital;
3) Si la actitud oficial hacia la volatilidad del tipo de cambio se endurece, especialmente cuando el dólar/yen se acerque nuevamente a la zona sensible.





