
Japón inicia una nueva ronda de reformas en la gobernanza corporativa
La Primera Ministra de Japón, Sanae Takaichi, anunció este viernes durante una sesión parlamentaria que planea revisar el Código de Gobernanza Corporativa para impulsar a las empresas a destinar más recursos a la remuneración y capacitación de los empleados, en lugar de repartir dividendos a los accionistas. Esta declaración se ve como un indicador clave del ajuste estructural económico del gobierno japonés, marcando un cambio de enfoque de "orientado a los accionistas" a un modelo de "prosperidad compartida".
Sanae Takaichi señaló que, en la última década, mientras las empresas japonesas vieron crecer sus ganancias, los salarios de los empleados quedaron rezagados, provocando un desequilibrio en la distribución de la riqueza interna. Criticó este fenómeno, afirmando que "se ha dado un peso excesivo a los retornos para los accionistas, descuidando la competitividad a largo plazo de las empresas y la responsabilidad social", y recalcó que esto será corregido a través de medidas institucionales.
Objetivos de la política: del capitalismo para los accionistas a un crecimiento inclusivo
Takaichi indicó que el gobierno planea revisar el Código de Gobernanza Corporativa en los próximos meses, centrándose en guiar a las empresas hacia la "redistribución de recursos en múltiples niveles". Los objetivos específicos incluyen: solicitar a las empresas que divulguen datos sobre el crecimiento salarial de los empleados, aumentar la proporción de representantes laborales en las juntas directivas, y reforzar la transparencia en el ámbito de la responsabilidad social empresarial.
“Creo que la acumulación excesiva de capital y reservas internas no solo limita la expansión de inversiones, sino que también debilita la sensación de logro de los trabajadores”, dijo Takaichi en el parlamento. Enfatizó que las empresas japonesas deberían transformar más ganancias en inversión en capital humano para fomentar un desarrollo económico sostenible.
Analistas sugieren que esta política está diseñada para complementarse con la política monetaria expansiva del Banco de Japón, impulsando el crecimiento de los ingresos para estimular el consumo y superar la sombra de la deflación persistente.
Estructura desbalanceada de las ganancias corporativas en Japón
Según datos del Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón, desde 2013, el total de las ganancias netas de las grandes empresas japonesas ha crecido casi un 90%, pero el aumento salarial promedio en el mismo período es inferior al 10%. En algunas empresas orientadas a la exportación, la tasa de dividendos ha seguido aumentando, mientras que el gasto en remuneración de los empleados ha disminuido.
Un profesor de economía en Tokio señaló: “Las ganancias corporativas regresan a las cuentas de los accionistas, pero no se transmiten efectivamente a los hogares, debilitando el motor de crecimiento interno de la economía japonesa.”
Añadió que la señal de reforma de Takaichi obligará a las empresas a reevaluar la asignación de fondos internos, especialmente aquellas grandes manufacturas e instituciones financieras que han mantenido grandes reservas de efectivo durante mucho tiempo.
Reacciones empresariales y perspectivas del mercado
Las principales asociaciones comerciales japonesas reaccionaron con cautela ante la propuesta de la primera ministra. La Federación Empresarial de Japón (Keidanren) declaró apoyar el aumento de los salarios y la inversión en talento, pero advirtió que “el gobierno no debería intervenir excesivamente en los mecanismos de decisión autónoma de las empresas”.
Mientras tanto, varias empresas ya han comenzado a ajustarse para enfrentar los cambios de política. Grupos como Toyota, Sony y Mitsubishi UFJ han anunciado en los últimos años la expansión de los planes de acciones para empleados, el aumento del salario inicial para nuevos empleados y un aumento en la inversión en capacitación educativa. Los analistas del mercado creen que la reforma de gobernanza corporativa impulsada por Takaichi podría acelerar el cambio de la cultura corporativa japonesa de "acción en favor de accionistas" a "compartición con empleados".
Construyendo una nueva estructura de confianza económica
La comunidad académica económica coincide en que esta reforma no solo es un ajuste en las políticas de remuneración, sino también un intento significativo del gobierno japonés por reconstruir la estructura de confianza económica. El modelo anterior de “acumulación empresarial-retornos a accionistas” sustentó el sistema financiero sólido de Japón, pero también originó una debilidad en el consumo y una falta de incentivos laborales.
Al concluir su intervención, Takaichi subrayó: “El valor de la existencia de una empresa no solo reside en el crecimiento de sus beneficios, sino también en su contribución a la felicidad general de la sociedad. Debemos establecer un equilibrio: tanto retorno como compartición.”
Desde el punto de vista exterior, si esta reforma de gobernanza se implementa con éxito, sentará las bases para que Japón salga del dilema de “altos beneficios, baja distribución” y podría convertirse en un nuevo ejemplo para impulsar el crecimiento equitativo en las economías asiáticas.






