- El informe semestral de estabilidad financiera publicado por el Banco Central Europeo advierte que el choque negativo de oferta provocado por la guerra en Irán y la incertidumbre geopolítica a largo plazo están amplificando de manera generalizada la vulnerabilidad financiera sistémica que enfrentan los 21 países miembros de la zona euro.
- Aunque actualmente las valoraciones del mercado de valores europeo se mantienen en niveles altos y los diferenciales de deuda soberana de los países miembros están en mínimos históricos, el Banco Central Europeo advierte a los inversores sobre la tendencia a subestimar el riesgo debido a la alta exposición apalancada de los fondos de cobertura y las instituciones financieras no bancarias.
- El aumento del gasto en defensa, el gasto rígido en la transición verde y los subsidios fiscales para combatir la inflación energética están agotando rápidamente los márgenes de maniobra de la política fiscal de los países, y la sostenibilidad fiscal de algunos países miembros con alta deuda podría ser reevaluada a mediano plazo.
Gran volatilidad de los precios de la energía y riesgo de ajuste de valoraciones
El Banco Central Europeo señala que existe una clara divergencia entre la valoración actual del mercado financiero y los frágiles fundamentos macroeconómicos. El conflicto en Oriente Medio, que provoca interrupciones en el tránsito por el Estrecho de Ormuz y riesgos de ataques a infraestructuras energéticas, ha llevado a una gran volatilidad en los precios internacionales del petróleo y el gas. Si este choque del lado de la oferta continúa intensificándose, podría provocar un repunte en las expectativas de inflación, obligando a que el centro de la política monetaria se mantenga elevado a largo plazo. En ese momento, las valoraciones de acciones actualmente en máximos históricos y los bajos diferenciales de crédito de la deuda corporativa enfrentarán una presión significativa para un ajuste marginal, y las primas de riesgo previamente ignoradas por el mercado podrían experimentar una corrección desordenada.
Reevaluación de la sostenibilidad fiscal y presión sobre la deuda soberana
Con la adhesión formal de Bulgaria a la zona euro en 2026, el número de países miembros de esta unión monetaria ha aumentado a 21. El informe muestra que las finanzas públicas de estos 21 países están soportando una presión media sin precedentes. El aumento rígido del gasto en defensa, la inversión en la transición hacia una economía baja en carbono y los subsidios fiscales implementados para mitigar el impacto energético en los hogares limitan enormemente el margen de maniobra de las políticas de los países. Si el crecimiento económico se desacelera significativamente debido a fricciones externas, la confianza del mercado en la sostenibilidad fiscal de los países con alta deuda podría tambalearse, provocando una reevaluación drástica del mercado de deuda soberana.
Efecto de contagio del apalancamiento de intermediarios financieros no bancarios
La exposición al riesgo de los fondos de cobertura en el mercado de bonos gubernamentales está aumentando, y debido a su modelo operativo altamente apalancado, son más sensibles a los cambios en el sentimiento del mercado. El Banco Central Europeo destaca que, si se produce una ola de ventas de deuda soberana, las instituciones financieras no bancarias, limitadas por una liquidez deficiente y una regulación laxa, podrían verse obligadas a liquidar activos a precios reducidos. Las amplias conexiones comerciales entre estas instituciones y los bancos tradicionales podrían llevar a que el sistema bancario comercial, originalmente saludable, se vea afectado de manera cruzada.
Riesgo de crédito soberano transfronterizo y vinculación con la deuda estadounidense
Además de los riesgos endógenos dentro de la zona euro, el Banco Central Europeo expresa una profunda preocupación por la sostenibilidad de la deuda de Estados Unidos al otro lado del Atlántico. Si los inversores globales dudan de la credibilidad del presupuesto federal de Estados Unidos, los bonos del tesoro estadounidense, que actúan como ancla para la fijación de precios de activos globales, podrían enfrentar una venta repentina, y su volatilidad desordenada se extendería rápidamente al mercado europeo a través de la reestructuración del capital transnacional. Además, el informe advierte sobre el fenómeno actual de las empresas de inteligencia artificial que dependen cada vez más de la financiación mediante deuda, considerando que su potencial deterioro crediticio merece una estrecha vigilancia.




