
Milán vuelve a clamar por mayor relajación
Tras la última reducción de tasas de la Reserva Federal, el consejero Stephen Milán volvió a expresar públicamente su descontento con la posición actual de la política. Considera que el nivel de tasas vigente impone restricciones innecesarias a la economía y que la política monetaria debería acercarse más rápidamente a un nivel neutral para evitar un impacto rezagado en el empleo. Milán señala que es comprensible que las familias perciban los precios altos, pero desde un punto de vista macroeconómico, el nivel de precios se ha estabilizado y la política debería reflejar este cambio.
La disputa entre "inflación subyacente" y sesgos estadísticos
El principal argumento de Milán se centra en la forma de medir la inflación. Destaca que, si se excluyen componentes rezagados evidentes como los servicios de vivienda, y se corrigen los factores distorsionantes de algunos cálculos estadísticos, la tendencia "subyacente" de la inflación ya está muy cerca del rango objetivo establecido por la Reserva Federal. A su juicio, la inflación en la vivienda refleja el desequilibrio entre oferta y demanda de hace años, no la situación del mercado actual, y no debería ser la principal razón para mantener una política restrictiva.
Además, mencionó que el aumento de precios en ciertos servicios está relacionado con los precios de los activos y se refleja más como una anomalía estadística, más que como una verdadera presión de costos para el consumidor común. Este sesgo estructural podría amplificar la influencia de los indicadores oficiales de inflación en la orientación de políticas.
Advertencias sobre el riesgo en el mercado laboral
Al hablar sobre las perspectivas de empleo, Milán adoptó un tono más cauteloso. Advirtió que el impacto de la política monetaria suele presentar un retraso temporal considerable, y una vez que el mercado laboral dé señales de debilidad, el proceso de deterioro podría ser rápido y difícil de revertir. Si la política sigue en un rango de "excesiva restricción", el riesgo de aumento del desempleo será claramente mayor.
Opina que las decisiones actuales no deberían seguir centrándose en los choques inflacionarios de años pasados, sino más en el entorno económico proyectado para los próximos uno o dos años, para evitar que las reacciones políticas sean demasiado lentas.
La evidente división en la alta cúpula de la Reserva
Contraponiéndose a la postura agresiva de Milán sobre la reducción de tasas, algunos altos funcionarios de la Reserva han mostrado una actitud más cautelosa. El presidente de la Reserva Federal de Nueva York, Williams, comentó que tras la reciente reducción de tasas, la política monetaria ya está en una posición que puede enfrentar varios riesgos, y que una mayor relajación requeriría un umbral superior. Considera que la política ha pasado gradualmente de ser restrictiva a neutra, dejando espacio para futuros cambios económicos.
Simultáneamente, la presidenta de la Reserva Federal de Boston, Collins, admitió que apoyar la reducción de tasas no es una decisión fácil. Ella sigue siendo cautelosa con la persistencia de la inflación y teme que una relajación prematura o demasiado rápida pueda debilitar los logros contra la inflación. Estas diferencias de opinión resaltan las significativas divisiones internas en la Reserva en cuanto a la valoración de riesgos.
La disposición de mandatos genera expectativas en la política
Además de sus posturas políticas, la disposición del mandato de Milán también ha captado la atención del mercado. Declaró que podría permanecer en su cargo más allá de su mandato actual hasta que se apruebe a un nuevo consejero. Esta posibilidad añade incertidumbre sobre la dirección futura del personal y la política de la Reserva Federal.
Analistas señalan que, dado que aún no está claro el tiempo de reemplazo del presidente, la continuidad o ajuste del mandato de los consejeros podría influir en la dinámica de votación dentro del comité y, por ende, en el ritmo de las discusiones sobre la reducción de tasas.
Interpretación del mercado y perspectivas futuras
En general, el debate dentro de la Reserva Federal sobre la naturaleza de la inflación, los riesgos para el empleo y el momento de la política sigue intensificándose. La postura de Milán representa a aquellos que abogan por una gestión de riesgos más enfocada en el futuro, mientras que otros funcionarios prefieren mantener la cautela hasta que la inflación esté completamente controlada.
A corto plazo, el mercado espera que la Reserva siga una estrategia progresiva y dependiente de los datos. Sin embargo, dado que las diferencias internas continúan saliendo a la luz públicamente, es probable que la interpretación de las señales de cada reunión política tenga un impacto más significativo en los mercados financieros.






