
El orden del comercio global en turbulencia, Nueva Zelanda llama a reconstruir la confianza
En la reunión de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) celebrada en Corea del Sur, el Primer Ministro de Nueva Zelanda, Christopher Luxon, advirtió que el sistema de comercio global está experimentando los cambios estructurales más profundos en décadas. Señaló que las fronteras entre las políticas económicas y las estrategias de seguridad de los países se están desdibujando tras la pandemia del COVID-19, y que los mecanismos de cooperación internacional están perdiendo su base centrada en las reglas.
Luxon expresó que el marco de globalización pasado jugó un papel crucial en la promoción del comercio y el crecimiento económico, pero que el panorama mundial actual se está moviendo de un enfoque "basado en reglas" a uno "orientado al poder". Destacó que esta tendencia está debilitando la efectividad de la coordinación en los organismos internacionales, lo que expone a mayores riesgos externos a las economías pequeñas y abiertas.
Fusión de economía y seguridad, competición geopolítica intensificada
Luxon señaló que las fronteras entre la economía global y la seguridad han llegado a ser indistinguibles. Las cadenas de suministro ya no solo conciernen a la eficiencia, sino que también se han convertido en temas centrales de la seguridad nacional. Desde minerales críticos, semiconductores hasta canales de transporte de energía, los países están reevaluando sus dependencias y fortaleciendo su autonomía estratégica.
"Hoy en día, las políticas económicas tienen una dimensión de seguridad; los acuerdos comerciales no solo se centran en la distribución de beneficios, sino también en la construcción de sistemas de confianza," afirmó durante su discurso. Los analistas sugieren que esto significa que economías de tamaño medio y pequeño, como Nueva Zelanda, deben buscar un equilibrio en la competencia entre grandes potencias, mientras mantienen mercados abiertos y protegen la seguridad nacional.
El gobierno de Nueva Zelanda ha estado aumentando su inversión en la región Indo-Pacífica en los últimos años, con la esperanza de reducir su dependencia de un solo mercado a través de la cooperación multilateral en la región. Luxon enfatizó que fortalecer las relaciones económicas y comerciales con las economías asiáticas, impulsar el comercio digital y la colaboración en energía verde será el enfoque estratégico de Nueva Zelanda.
El declive del viejo orden "basado en reglas"
La posición de Luxon resuena con la perspectiva del primer ministro canadiense, Mark Carney. Ambos líderes coinciden en que el sistema de comercio multilateral que ha sustentado la prosperidad global durante las últimas décadas está siendo debilitado. Especialmente en el contexto del proteccionismo en auge y la intensificación de la competencia geopolítica, el "libre comercio" en su sentido tradicional está siendo reemplazado por "comercio estratégico".
Carney señaló en la reunión que la "era dorada" de la globalización ha llegado a su fin, y que los países están comenzando a rehacer las cadenas de suministro y las disposiciones industriales bajo una primacía de intereses nacionales. Aunque esta tendencia ha aumentado la resiliencia a corto plazo, podría debilitar la eficiencia económica global a largo plazo.
Los observadores consideran que las políticas de proteccionismo comercial durante el gobierno de Trump han sembrado factores de inestabilidad a largo plazo para el sistema de comercio mundial, mientras que la continuación de esas políticas y la división económica regional han profundizado aún más estas fracturas.
Nueva Zelanda busca un camino de equilibrio
Ante la fragmentación económica global, Nueva Zelanda está esforzándose por mantener la neutralidad estratégica entre las grandes potencias. Luxon enfatizó que el comercio abierto sigue siendo un principio central de las políticas diplomáticas y económicas de Nueva Zelanda, pero que "la apertura debe basarse en reglas de confianza y transparencia". Hizo un llamado a los países para que se mantengan racionales en la competencia y resuelvan las diferencias dentro de marcos multilaterales.
Nueva Zelanda está promoviendo recientemente la cooperación económica y comercial con la ASEAN, Corea del Sur y Japón, y participando activamente en las negociaciones del Marco Económico Indo-Pacífico (IPEF) para expandir sus mercados de exportación y mejorar la seguridad de las cadenas de suministro. Expertos señalan que esta "estrategia de defensa multilateral" ayuda a incrementar su influencia en la reconfiguración del comercio global.
La prueba del consenso global en un nuevo marco
La fragmentación del sistema comercial global no solo refleja la complejidad geopolítica, sino que también revela un punto de inflexión en la era de la globalización. La advertencia de Luxon recuerda al mundo que, si los países continúan sustituyendo la cooperación con la confrontación y las reglas con barreras, la economía global enfrentará nuevos riesgos de fragmentación.
La postura de Nueva Zelanda quizás represente la voz común de las economías de tamaño medio y pequeño: en un orden mundial turbulento, mantener la apertura, la confianza y la cooperación es el único camino hacia la estabilidad y el beneficio mutuo.






