
Acta de la reunión resalta divisiones
La más reciente publicación de las actas de la reunión de septiembre de la Reserva Federal muestra que, aunque la mayoría de los funcionarios apoyan continuar con las medidas de reducción de tasas durante el resto del año, no existe una opinión unánime dentro del comité. Algunos miembros abogan por ajustes pequeños y graduales para evitar el riesgo de inflación, mientras que otros piensan que se debe relajar la política más rápidamente para asegurar el impulso del crecimiento económico. Estas divisiones reflejan la complejidad de equilibrar la inflación y el empleo.
Ritmo de reducción de tasas y expectativas del mercado
Tras la publicación de las actas, los futuros de fondos federales muestran casi con certeza que la Reserva Federal reducirá las tasas nuevamente en octubre y diciembre. Los inversores generalmente creen que habrá tres reducciones este año, cada una alrededor de 25 puntos básicos. Esto concuerda con las previsiones de los funcionarios, aunque hay diferencias: algunos miembros creen que las reducciones en 2025 serán limitadas, y unos pocos no descartan la posibilidad de mantener las tasas sin cambios. Por ello, el mercado es más cauteloso en cuanto a la trayectoria de la política monetaria del próximo año.
Consideración dual de inflación y empleo
Las actas enfatizan varias veces que el riesgo de inflación sigue siendo al alza, pero en comparación con antes, el nivel de preocupación entre los funcionarios parece haber disminuido. La mayoría cree que la tendencia de los precios tiende a estabilizarse y que la presión en algunas áreas ha comenzado a aliviarse. Al mismo tiempo, el mercado laboral sigue siendo robusto, sin indicios significativos de aumento del desempleo, lo que proporciona cierto margen para más reducciones de tasas. Los formuladores de políticas generalmente creen que, a menos que ocurra un deterioro evidente en el empleo, una reducción leve de tasas no perjudicará la estabilidad económica.
Declaraciones de funcionarios y diferencias en política
Después de la reunión, varios altos funcionarios de la Reserva Federal expresaron sus opiniones. El vicepresidente y algunos gobernadores destacaron que la resiliencia del empleo y el consumo hace que una política moderadamente expansiva sea razonable, mientras que unos pocos insisten en que se necesitan reducciones de tasas más agresivas para enfrentar la debilidad potencial de la economía. Cabe destacar que el nuevo gobernador, Milan, emitió el único voto en contra, abogando por una reducción única significativa de 50 puntos básicos, lo que indica un entendimiento diferente del ritmo de la política por parte de fuerzas emergentes.
Factores externos aumentan la incertidumbre
Las actas también mencionan específicamente que el riesgo de cierre del gobierno de los Estados Unidos constituye un potencial obstáculo en el proceso de formulación de políticas, ya que podría provocar la falta de ciertos datos económicos, afectando las bases para futuras decisiones. Además, la inestabilidad en los mercados internacionales y el fuerte aumento del dólar hacen que los funcionarios evalúen con más cautela si las condiciones financieras son demasiado restrictivas. Algunos comités consideran que el aumento en los mercados de valores ya ha aliviado parte de la presión financiera, haciendo que la política expansiva sea más viable.
Perspectiva a largo plazo y confianza económica
Además de la ruta política a corto plazo, las actas también revelan confianza en las perspectivas económicas a medio y largo plazo. El personal de la Reserva Federal elevó las previsiones de crecimiento del PIB para los próximos años, indicando que, junto con la reducción de tasas, los tomadores de decisiones no han perdido la confianza en los fundamentos de la economía estadounidense. Los funcionarios generalmente creen que a medida que el entorno financiero mejora gradualmente, se espera que la economía mantenga un crecimiento moderado en los próximos años.
Se establece un tono cautelosamente expansivo
En general, las actas de esta reunión transmiten un tono "cautelosamente expansivo". La mayoría de los funcionarios prefieren continuar reduciendo las tasas este año, pero al mismo tiempo no desean relajar las políticas demasiado rápido para prevenir un resurgimiento de la inflación. Se espera que el mercado continúe bajando las tasas, pero el ritmo político del próximo año sigue lleno de incertidumbre. Las decisiones futuras dependerán de los cambios en la inflación, el empleo y el entorno económico global, ya que el punto de equilibrio de la política está en una búsqueda constante.






