
Recientemente, el dólar canadiense se ha recuperado de su nivel más débil desde 2003, pero la sostenibilidad de este rebote ha suscitado un amplio interés entre los analistas. John Velis, estratega del Banco de Nueva York, mencionó que a pesar del rebote del dólar canadiense, aún alberga dudas sobre la posibilidad de que este repunte se mantenga.
Velis señaló que el 3 de febrero, el tipo de cambio del dólar estadounidense/ dólar canadiense alcanzó 1.4793, lo que no solo afectó la tasa de cambio entre el dólar canadiense y el dólar estadounidense, sino que también provocó fluctuaciones en otros pares de divisas. A pesar de un repunte a corto plazo del dólar canadiense, algunos analistas creen que el entorno económico de Canadá sigue siendo incierto, especialmente bajo la influencia de las políticas de tarifas comerciales, lo que podría limitar el potencial de apreciación adicional del dólar canadiense.
Velis enfatizó que Canadá se encuentra actualmente en un estado de "suspensión" de tarifas, una situación que ha impactado negativamente en el sentimiento del mercado. Desde principios de año, la volatilidad del dólar canadiense ha sido considerable, y la relación entre rendimiento y riesgo se clasifica como la quinta más baja entre más de 30 principales monedas. El dólar canadiense no es una moneda típicamente de alto rendimiento, lo que implica un bajo retorno de riesgo para los inversores.
A pesar de esto, con el acuerdo entre Trump y el primer ministro canadiense Trudeau para suspender las tarifas pendientes, el dólar canadiense experimentó un repunte a principios de febrero, y el tipo de cambio USD/CAD bajó a 1.4346, mientras que GBP/CAD y EUR/CAD también bajaron. Este rebote fue impulsado principalmente por las noticias sobre el acuerdo comercial entre Estados Unidos y Canadá que suspendió las tarifas.
Sin embargo, el Banco de Nueva York considera que el repunte a corto plazo del dólar canadiense no altera su perspectiva de debilidad a largo plazo. El análisis sugiere que la "correlación significativa" entre el dólar canadiense y los rendimientos de los bonos a dos años de Estados Unidos y Canadá resurgirá pronto, especialmente considerando las diferencias en las políticas monetarias de ambos países. Es probable que el Banco de Canadá adopte políticas más agresivas, intensificando la presión depreciativa sobre el dólar canadiense.
Además, analistas de Goldman Sachs también señalaron que si el dólar canadiense reacciona típicamente a los cambios en los términos de comercio, podría depreciarse alrededor del 13%, mientras que se estima que las tarifas globales podrían alcanzar el 25%. A pesar de que las tarifas iniciales sobre productos energéticos son bajas, Goldman Sachs aún considera que esta proyección representa un punto final teórico razonable, dado el entorno económico incierto.






