El gobierno japonés ha establecido un nuevo objetivo para el desarrollo de la industria de semiconductores, planeando aumentar las ventas de chips nacionales a 40 billones de yenes (aproximadamente 253.6 mil millones de dólares) para 2040, lo que representa un aumento de cuatro veces en comparación con el nivel actual de alrededor de 8 billones de yenes, con el fin de fortalecer su competitividad en la industria global de semiconductores.
La estrategia de inversión para el crecimiento anunciada por la primera ministra japonesa Sanae Takahashi el martes muestra que Japón previamente había establecido el objetivo de alcanzar ventas de chips de 15 billones de yenes para 2030. El nuevo objetivo para 2040 amplía aún más la planificación a largo plazo del gobierno para la industria de semiconductores.
El gobierno japonés declara que los semiconductores son una de las industrias cruciales para la seguridad económica nacional y se convertirán en un área de enfoque para la inversión pública futura y el apoyo a las políticas industriales. La hoja de ruta de desarrollo relevante se elaborará en los próximos meses y se integrará en el plan presupuestario del próximo año.
Japón tenía aproximadamente la mitad de la cuota del mercado mundial de semiconductores en la década de 1980, pero perdió su posición de liderazgo en la década de 1990 debido a las fricciones comerciales entre Estados Unidos y Japón y el declive de la industria electrónica nacional. Actualmente, la cuota de Japón en el mercado mundial de semiconductores ha caído a menos del 10%.
El gobierno cree que, con el auge de la demanda de chips avanzados impulsado por la inteligencia artificial, Japón debe acelerar su disposición para recuperar su posición en la cadena de suministro global de semiconductores.




