
EE.UU. impondrá aranceles a Canadá y México, Trump ajusta la tasa y toma la decisión final
El 2 de marzo, hora local, el Secretario de Comercio de EE.UU., Howard Lutnick, declaró que Estados Unidos planea imponer formalmente medidas arancelarias a Canadá y México el 4 de marzo, con una tasa arancelaria que podría ser inferior al 25%, dejando la decisión final en manos del presidente Trump. Este movimiento podría tener un impacto significativo en las relaciones comerciales de América del Norte.
Ya el 1 de febrero, Trump firmó una orden ejecutiva para imponer un arancel del 25% a los productos importados de Canadá y México. Entre ellos, se fijó una tasa arancelaria del 10% para los productos energéticos canadienses. Sin embargo, el 3 de marzo, Trump anunció repentinamente que las medidas arancelarias contra ambos países se pospondrían 30 días para dar más tiempo a las negociaciones.
Tras semanas de negociaciones, el 27 de febrero Trump indicó claramente que, aunque había pospuesto la implementación de los aranceles, finalmente los implementaría el 4 de marzo. Subrayó que Estados Unidos necesita actuar para proteger su industria manufacturera y su mercado laboral, pero también insinuó que la tasa específica podría ajustarse.
Los aranceles podrían afectar las relaciones comerciales de América del Norte, Canadá, México y EE.UU. podrían iniciar nuevas negociaciones
La política arancelaria de EE.UU. ha intensificado las preocupaciones del mercado respecto al futuro de la cooperación económica bajo el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Aunque el gobierno de Trump previamente alcanzó un acuerdo comercial con Canadá y México bajo el marco del T-MEC, estas nuevas medidas arancelarias podrían desencadenar represalias y afectar la estabilidad de la cadena de suministro entre los tres países.
Ni Canadá ni México han emitido aún una respuesta formal, pero los analistas creen que ambos países podrían presentar protestas ante EE.UU. y buscar soluciones diplomáticas o negociaciones comerciales para evitar una escalada de los aranceles.
Dentro de Estados Unidos también hay diferentes opiniones sobre esta política. Algunos sectores apoyan la estrategia arancelaria de Trump, argumentando que ayudará a proteger la industria manufacturera nacional. Sin embargo, importadores y consumidores temen que los aranceles aumenten los costos y puedan intensificar las fricciones comerciales entre los tres países.
Actualmente, el foco del mercado está en si Trump ajustará las tasas arancelarias en el último momento y si Canadá y México tomarán medidas de represalia. En los próximos días, la dirección de las relaciones comerciales entre EE.UU., Canadá y México se convertirá en un tema de interés global en el mercado.






