
A medida que Washington impulsa la inclusión del tema de divisas (FX) en las negociaciones comerciales bilaterales entre Estados Unidos y Japón, el interés del mercado en un posible giro en las relaciones comerciales entre ambos países ha aumentado rápidamente. Se espera que el ministro de Finanzas de Japón, Katsuya Kato, se reúna esta semana en Washington con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, para la segunda ronda de conversaciones comerciales.
Aunque durante la visita a Estados Unidos del ministro de Economía de Japón, Akira Amari, la semana pasada, el tema monetario no se incluyó formalmente en la agenda de negociaciones, Citibank destaca que Bessent ya ha expresado claramente su deseo de incluir discusiones sobre tipos de cambio en las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y Japón. Este movimiento ha generado especulaciones sobre un posible "Acuerdo Plaza 2.0", recordando el escenario histórico de la apreciación significativa del yen frente al dólar tras el Acuerdo Plaza de 1985.
Los analistas de estrategia de Citibank creen que actualmente la posibilidad de un acuerdo similar al "Acuerdo Mar-a-Lago" (un arreglo monetario multilateral más amplio) es baja, pero que las discusiones bilaterales sobre tipos de cambio entre Estados Unidos y Japón son más factibles. Citibank prevé que la parte estadounidense podría tener un objetivo no oficial de 100 yenes por dólar, mientras que Japón podría aceptar una apreciación gradual del yen hasta 130, fijando finalmente un punto de compromiso en 120 yenes por dólar.
Refiriéndose a la experiencia histórica del Acuerdo Plaza de 1985, el objetivo en ese momento era una disminución del 10%-12% del dólar frente al yen, con un objetivo inicial de 200 yenes por dólar. Sin embargo, el par de divisas superó rápidamente ese nivel en tres meses y finalmente, a finales de 1987, el dólar cayó aún más hasta 120 yenes, superando las expectativas.
No obstante, Citibank también advierte que las actuales condiciones financieras y económicas difieren significativamente de las de mediados de los años 80. El trasfondo de Bessent se enfoca más en operaciones de mercado, en contraste con el estilo legal predominante del entonces secretario del Tesoro estadounidense, Baker. Por lo tanto, Citibank considera poco probable que Bessent adopte un enfoque de intervención directa en el mercado de divisas, siendo más probable que impulse al Banco de Japón a avanzar gradualmente hacia la normalización de la política monetaria, facilitando así el fortalecimiento del yen a través de ajustes internos.
Aunque la atención exterior ha aumentado, Citibank juzga que la posibilidad de alcanzar un acuerdo monetario específico a corto plazo es baja. Si Japón hace concesiones más amplias en otros ámbitos, Estados Unidos podría aliviar algo su política arancelaria, pero se espera que tras la reunión de ministros de esta semana no se anuncien comunicados sobre tipos de cambio que impacten en el mercado.
Actualmente, el dólar frente al yen se aproxima al nivel de soporte técnico de 140, con una depreciación reciente que ha superado las expectativas del mercado. Citibank prevé que a corto plazo el dólar/yen podría experimentar un cierto rebote, probando niveles cercanos a 145, aunque a mediano y largo plazo mantiene una perspectiva bajista para el dólar/yen, sugiriendo que el yen aún tiene espacio para una mayor apreciación futura.






