
Hassett afirma que, si lidera la Fed, abogará por una mayor reducción de tasas
El director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, Kevin Hassett, generó un fuerte debate en el mercado con su reciente discurso en el Club Económico de Washington. Reveló que le había comunicado al presidente Trump su disposición a asumir el cargo de próximo presidente de la Reserva Federal, y expresó abiertamente su apoyo a una reducción de 50 puntos básicos en la reunión de política monetaria de diciembre.
Como uno de los asesores económicos más confiables de Trump, las declaraciones de Hassett se consideraron una señal de "sondeo de terreno", tanto por el descontento con la política monetaria actual como por un posible calentamiento para su nominación. Los analistas del mercado creen que esta declaración podría reavivar la atención sobre la independencia de la Fed.
Inclinado hacia una mayor relajación, critica a Powell por ser "demasiado conservador"
Hassett destacó en su discurso que el presidente actual de la Fed, Powell, no ha tomado medidas más agresivas de relajación en el contexto del cierre del gobierno y la disminución de la inflación, lo cual considera "sorprendente". Afirmó: "Mirando los indicadores económicos actuales, es casi seguro que la Fed reducirá las tasas en 25 puntos básicos, pero creo que eso es insuficiente".
Subrayó que la economía estadounidense enfrenta una doble presión, tanto fiscal como administrativa, y que cada semana de cierre del gobierno podría costar al PIB aproximadamente 150 mil millones de dólares. Además, los datos de inflación de septiembre fueron más bajos de lo esperado, lo que ofrece margen para una reducción más significativa de tasas.
"El presidente cree que aún hay un margen significativo para bajar las tasas, y estoy completamente de acuerdo", expresó Hassett. "Una reducción de 50 puntos básicos no solo es una opción razonable, sino también oportuna".
Avanza el plan de Trump para "reformar la Fed" y Hassett se convierte en un candidato destacado
Desde el verano, Trump ha insinuado repetidamente que reemplazará al presidente de la Fed en 2026, una vez que termine el mandato de Powell. Como ex presidente del Consejo de Asesores Económicos y actual líder del Consejo Económico Nacional, Hassett es visto como uno de los candidatos que mejor se alinean con la visión del presidente.
Varias fuentes han indicado que Hassett ya ha mantenido conversaciones preliminares con Trump sobre su posible sucesión, aunque el momento de la nominación sigue siendo incierto. Dado que el mandato de Powell finaliza oficialmente en mayo del próximo año, un anuncio prematuro podría desatar controversia política. Hassett ha sido prudente al respecto, diciendo que "una nominación prematura llevaría el proceso de confirmación a una confrontación política prolongada".
Los analistas consideran que, si Hassett se convierte en presidente, la Fed podría enfrentar un período "más proactivo pero con mayor carga política". Los economistas de JPMorgan señalan que "él tiende a ver la política monetaria como una herramienta al servicio de los objetivos de crecimiento, en lugar de un marco de estabilidad de precios únicamente".
Compromiso de reorganizar el área de investigación, enfatizando las decisiones basadas en tecnología
Hassett hizo hincapié en que el sistema de investigación de la Fed necesita urgentemente una reforma, argumentando que los métodos de previsión actuales carecen de sensibilidad a un entorno económico complejo. "Si llego a dirigir la Fed, daré prioridad a la reconstrucción de un equipo de modelado económico de primer nivel, introduciendo análisis de series temporales no lineales para mejorar las políticas a futuro".
Añadió que había trabajado en la Fed durante cinco años y que está familiarizado con el funcionamiento del organismo y de sus principales departamentos. "Conozco las limitaciones internas de la investigación y también sé qué mecanismos necesitan actualizarse". Considera que la Fed debe recuperar un estándar de decisiones neutrales y basadas en datos, en lugar de ser influenciada por posturas partidistas.
Diferencias de criterio con Powell, pero mantiene respeto
Aunque hay divergencias en las orientaciones políticas, Hassett mostró "un gran respeto" por Powell. Dijo: "He trabajado junto al señor Powell durante muchos años; no hay conflicto en nuestros objetivos centrales, solo diferimos en las maneras de abordarlos".
Esta declaración se ve como un intento de Hassett de mantener flexibilidad política y crear espacio para una posible sucesión. Los observadores del mercado consideran que el tono de Hassett es notablemente más moderado que el de Trump, mostrando que busca forjar una imagen de "reformador racional".
La Fed podría enfrentar un cambio de política
Las palabras de Hassett no solo indican que ha entrado oficialmente en las discusiones de sucesión, sino que también podrían presagiar una división en las ideas políticas dentro de la Fed. Con la intensificación del cierre del gobierno y la desaceleración de la inflación, en los próximos meses la política monetaria podría girar hacia una línea más laxa.
Si Trump finalmente lo nomina y el Senado lo aprueba, la llegada de Hassett podría marcar el inicio de una nueva era en la Fed, combinando tanto la politización como la tecnificación. Como él mismo señaló: "La política monetaria debe retornar a los datos y el crecimiento, en lugar de basarse en el miedo y la inercia".






