El gobernador del Banco de Tailandia, Vitai Ratanakorn, declaró el miércoles que, debido al continuo agravamiento del conflicto en Oriente Medio, el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de Tailandia en 2026 podría reducirse entre 0.1 y 0.2 puntos porcentuales. Vitai señaló, en una entrevista con periodistas, que aunque las presiones inflacionarias actuales aún persisten, considera que la inflación se mantiene dentro de un rango controlable.
Vitai también indicó que el banco central está preparado para afrontar posibles fluctuaciones económicas y tomará medidas de política monetaria pertinentes en caso necesario. Además, resaltó que las condiciones externas de la economía tailandesa siguen siendo sólidas y pueden enfrentar choques externos, incluidos los provocados por tensiones geopolíticas.
En medio de la incertidumbre global provocada por la situación en Oriente Medio, la economía de Tailandia enfrenta cierta presión. En particular, la alteración de los precios del petróleo crudo y de la cadena de suministro global podrían impactar adicionalmente en el crecimiento económico del país. Vitai señaló que, aunque puede haber una desaceleración económica a corto plazo, los fundamentos económicos de Tailandia siguen siendo sólidos y los riesgos externos son relativamente controlables.




