
El 22 de abril de 2025, el presidente de Estados Unidos, Trump, volvió a presionar a la Reserva Federal, pidiendo que se reduzcan las tasas de interés. Trump señaló que, aunque no pretende despedir al presidente de la Reserva Federal, Powell, espera que Powell adopte una postura más agresiva respecto a las tasas de interés. Esta declaración subrayó nuevamente la firme posición de Trump en política económica, especialmente dado que durante su primer mandato criticó públicamente en múltiples ocasiones a la Reserva Federal, instándola frecuentemente a bajar las tasas, presión que no ha disminuido desde su reelección.
En un discurso reciente, Trump señaló que la Reserva Federal debería tomar medidas de reducción de tasas de inmediato, especialmente en el actual entorno económico complejo. Criticó a Powell por reaccionar de manera lenta, sugiriendo que Powell debería tomar políticas de reducción de tasas como hizo el Banco Central Europeo. Trump añadió que Powell "siempre actúa demasiado tarde y de manera equivocada", y expresó que "cuanto antes se vaya, mejor". Estas declaraciones han suscitado atención e inquietud en el mercado, que teme que Trump pueda despedir a Powell, debilitando así la confianza de los inversores en las acciones, bonos y el dólar estadounidense, provocando que los precios del oro alcancen niveles históricos.
Ante esto, el presidente de la Reserva Federal, Powell, respondió con firmeza, afirmando que la Reserva Federal no se dejará influenciar por presiones políticas y mantendrá su independencia. Señaló que la Reserva Federal continuará centrada en combatir la inflación y no tomará decisiones inapropiadas debido a las políticas arancelarias del gobierno de Trump u otros desafíos económicos. Este conflicto público sobre la reducción de tasas y la independencia de la Reserva Federal se espera que siga afectando la dirección de los mercados financieros estadounidenses en el futuro.






