
Recientemente, un miembro de la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal manifestó que la tasa de interés de referencia actual de la Reserva Federal se encuentra en un "buen lugar", lo que es beneficioso para mantener la paciencia en las políticas futuras, mientras se monitorea de cerca la tendencia de la inflación. Señaló que, aunque la inflación en Estados Unidos muestra signos de alivio, el proceso de descenso de la inflación todavía enfrenta "riesgos al alza". Subrayó que, antes de tomar medidas de reducción de tasas, la Reserva Federal necesita tener más confianza en la reducción sostenida de la inflación y adoptar ajustes de políticas más cautelosos y graduales.
Actualmente, la tasa de interés de referencia de la Reserva Federal se mantiene entre el 4.25% y el 4.5%, nivel que otorga a los responsables de las políticas más flexibilidad para observar pacientemente un mayor cambio en los datos de inflación. Aunque los datos del IPC subyacente muestran que la inflación en enero creció un 3.3% interanual, todavía por encima del objetivo de la Reserva Federal, el mercado anticipa generalmente que los datos del índice de precios de los gastos de consumo personal (PCE) mostrarán un descenso, lo que apoya las expectativas de reducción de tasas. Sin embargo, también advirtió que el proceso de descenso de la inflación aún no es estable y señaló que el nivel actual de inflación sigue por encima del objetivo del 2%.
Al mismo tiempo, el miembro de la Junta expresó preocupación por la incertidumbre causada por las políticas comerciales del gobierno de Estados Unidos, indicando que estas políticas podrían tener un impacto significativo en el panorama económico futuro. Mencionó específicamente que las recientes políticas comerciales y arancelarias del gobierno estadounidense podrían tener profundos efectos en la economía global, por lo que, al formular la política monetaria, es necesario monitorear de cerca la implementación de estas políticas y sus consecuencias. También enfatizó que, en el entorno económico actual, la Reserva Federal debe adoptar un enfoque de ajuste de políticas gradual y cauteloso para evaluar mejor la situación económica.
Además, la gobernadora criticó el sistema de regulación bancaria de Estados Unidos, argumentando que el sistema actual sufre de falta de transparencia e inacción. Hizo un llamado para una reforma sistémica de la regulación bancaria, destacando la necesidad de más flexibilidad y transparencia para enfrentar mejor los riesgos financieros. También indicó que los reguladores deben centrarse más en los riesgos financieros fundamentales en lugar de enfocarse excesivamente en algunos problemas no fundamentales, como los riesgos operativos y la gobernanza corporativa.
En cuanto a cuestiones específicas, la gobernadora señaló que los bancos, durante el proceso de solicitud de nuevas instalaciones o fusiones, a menudo enfrentan situaciones de retroalimentación poco clara o demorada por parte de los reguladores, lo que provoca obstáculos en el proceso de solicitud. Sugirió que la Reserva Federal debería establecer un equipo especializado para ayudar a los bancos a completar el proceso de solicitud de manera fluida y asegurar que el proceso regulatorio sea más eficiente y transparente. Enfatizó que este fenómeno de "inacción regulatoria" debe ser eliminado para promover el desarrollo saludable del sistema bancario.






