
El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró el 30 de marzo en una entrevista con NBC News que, si el conflicto entre Rusia y Ucrania no cesa debido a acciones rusas, Estados Unidos impondrá "aranceles secundarios" a los compradores de petróleo ruso como castigo.
En la entrevista telefónica, Trump expresó su descontento con los comentarios recientes del presidente ruso, Vladimir Putin, afirmando que está "muy molesto" y "enojado" con Putin, especialmente por sus declaraciones que ponen en duda la credibilidad del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. Trump afirmó que si no se llega a un acuerdo de alto el fuego con Rusia y la responsabilidad recae en Rusia, Estados Unidos impondrá altos aranceles en un mes a todo el petróleo proveniente de Rusia.
Él especificó: "Si compras petróleo de Rusia, no puedes hacer negocios en Estados Unidos. Todo el petróleo ruso estará sujeto a 'aranceles secundarios' del 25% al 50%". Subrayó que esto es un medio de presión económica sobre Rusia y sus compradores de petróleo, con el propósito de lograr un acuerdo de alto el fuego.
A pesar de su fuerte retórica, Trump también señaló que tiene una "buena" relación con Putin y reveló que ambos planean hablar nuevamente la próxima semana. También enfatizó que Putin ya está al tanto de su actual estado de enfado.
El pasado 27 de este mes, Putin manifestó su disposición a explorar, bajo la mediación de las Naciones Unidas, la posibilidad de establecer una administración temporal en Ucrania junto a Estados Unidos, Europa y aliados de Rusia, creando condiciones para llevar a cabo elecciones democráticas. Esta propuesta aún no ha recibido una respuesta oficial por parte de Estados Unidos.
Las declaraciones de Trump marcan un endurecimiento de su postura sobre el conflicto entre Rusia y Ucrania, destacando su estilo directo y fuerte en política exterior.






