Los rendimientos de los bonos a corto y mediano plazo de Japón continúan subiendo, reflejando que el mercado está transformando de manera más directa el impacto energético de los conflictos geopolíticos en una nueva valoración de la inflación y la trayectoria de las tasas de política monetaria. El rendimiento del bono a cinco años subió el viernes a un récord del 1.770%, el de diez años ascendió al 2.300%, mientras que el rendimiento a dos años ya había alcanzado un máximo de casi 30 años, mostrando un aumento notable en la sensibilidad del mercado hacia las perspectivas de políticas del Banco de Japón.
En el contexto de la guerra en Medio Oriente que impulsa los precios del petróleo y ejerce presión sobre el yen, la lógica de negociación del mercado de bonos japonés ha cambiado de observar únicamente los datos económicos nacionales a rastrear simultáneamente el desbordamiento de riesgos externos. Los estrategas coinciden en que el petróleo, las tasas de cambio y el flujo de noticias sobre la guerra continuarán determinando la dirección a corto plazo.




