
La rápida escalada de la aversión al riesgo en los mercados globales fue provocada por las declaraciones de política arancelaria de Trump. El 31 de marzo, el presidente de Estados Unidos, Trump, indicó que EE. UU. impondrá aranceles a todos los países, aunque también mencionó que algunas naciones podrían evitar el aumento de aranceles a través de negociaciones individuales. Sin embargo, según The Washington Post, Trump está instando a sus asesores a adoptar una postura más agresiva, lo que ha generado más preocupaciones en el mercado.
El aumento de la aversión al riesgo llevó al alza del yen. El lunes, el dólar cayó bruscamente frente al yen hasta 148.80, una disminución del 0.72%. Al mismo tiempo, impulsado por los datos de inflación central de EE. UU. superando las expectativas el viernes pasado, el mercado se siente preocupado por el panorama de estancamiento, lo que llevó al yen a subir un 0.82%.
Ray Attrill, jefe de investigación de divisas del National Australia Bank, señaló: "Los últimos datos económicos de EE. UU. muestran claras señales de estancamiento, lo que está llevando a los inversores a evitar activos de riesgo y a girar hacia activos refugio como el oro y el yen".
El precio del oro también ha subido considerablemente debido a la creciente demanda de refugio seguro. El lunes alcanzó un máximo intradía de 3105 dólares por onza, estableciendo un récord histórico, aunque luego retrocedió a 3086.61 dólares, se mantuvo en niveles altos y marcó el tercer día consecutivo de máximos históricos. Se teme que el aumento de aranceles pueda elevar aún más la inflación en EE. UU., lo que ha fortalecido la demanda de oro como refugio seguro.
Los activos de riesgo, por otro lado, experimentaron caídas generalizadas. El dólar australiano cayó un 0.15%, cotizando a 0.6281 dólares; el dólar neozelandés bajó un 0.35% hasta 0.5712 dólares. Mientras tanto, los inversores se volcaron hacia los bonos del Tesoro de EE. UU., lo que provocó una caída de aproximadamente 6 puntos básicos en el rendimiento del bono a 10 años, situándose en 4.1960%, afectando al dólar.
Impulsado por la aversión al riesgo, el franco suizo y el yen, ambas monedas refugio tradicionales, fueron favorecidas. El euro se mantuvo prácticamente estable en 1.0840 dólares, mientras que la libra esterlina subió un 0.17% hasta 1.2969 dólares.
Además, un portavoz del gobierno británico declaró que el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, y Trump mantuvieron una conversación telefónica el domingo, donde desarrollaron "discusiones productivas" sobre un acuerdo comercial bilateral. Aunque la libra no mostró grandes oscilaciones tras esta noticia, el mercado lo percibe como una señal positiva en un contexto de incertidumbre arancelaria.
Analistas del mercado de divisas señalaron: "La conversación entre Trump y el primer ministro del Reino Unido transmite un mensaje positivo, ayudando a estabilizar algunas expectativas del mercado". Actualmente, el mercado está atento a más detalles sobre la política arancelaria de EE. UU. para evaluar su impacto real en la economía global y los mercados financieros.






