
Recientemente, varios funcionarios de la Reserva Federal de los Estados Unidos han señalado que las políticas comerciales y de inmigración del nuevo gobierno estadounidense presentan incertidumbres que podrían aumentar el riesgo de inflación, afectando significativamente las perspectivas de la política monetaria de la Fed. La gobernadora de la Fed, Adriana Kugler, afirmó que, aunque el riesgo de debilidad del mercado laboral estadounidense ha disminuido ligeramente, el riesgo de inflación al alza persiste, y se espera que sea difícil alcanzar el objetivo a largo plazo de inflación del 2% en Estados Unidos durante un período prolongado.
Kugler enfatizó además que la efectividad de las políticas del futuro gobierno estadounidense dependerá de su implementación específica. Actualmente, el aumento de aranceles podría elevar los precios de los bienes, pero su impacto concreto sigue siendo incierto y se requerirá más información sobre la implementación de políticas para realizar una evaluación más precisa.
Al mismo tiempo, Raphael Bostic, presidente de la Reserva Federal de Atlanta, señaló que la percepción de las perspectivas económicas entre las empresas estadounidenses es variada, y que hay una preocupación generalizada entre las empresas sobre los posibles impactos negativos del aumento de aranceles, las políticas de inmigración y los cambios regulatorios. Considera que los aranceles podrían aumentar los costos empresariales y, a su vez, encarecer los productos. Bostic también anticipó que la Fed reducirá las tasas de interés dos veces más este año, aunque enfatizó que hay una considerable incertidumbre sobre el momento y el grado de estos recortes.
Además, Alberto Musalem, presidente de la Reserva Federal de San Luis, indicó que los cambios en las políticas gubernamentales podrían incrementar el riesgo de inflación al alza, lo que obligará a la Fed a tomar decisiones difíciles entre aumentar las tasas para combatir la inflación y bajarlas para mitigar la desaceleración económica.
Por su parte, Austan Goolsbee, presidente de la Reserva Federal de Chicago, opina que los niveles actuales de inflación en Estados Unidos son relativamente razonables y han disminuido significativamente desde su pico a mediados de 2022. Sin embargo, señala que el impacto de las políticas arancelarias que el gobierno de EE.UU. está elaborando dependerá del alcance específico de los aranceles y sus tasas.
En la reunión de política monetaria de la Fed del 28 al 29 de enero, se decidió mantener el rango objetivo de la tasa de fondos federales entre el 4.25% y el 4.5%, siendo la primera vez desde septiembre de 2024 que la Fed suspende una subida de tasas. El mercado espera en general que la Fed mantenga el nivel actual de tasas durante el primer semestre de este año.
Según los últimos datos del Departamento de Trabajo de Estados Unidos, el índice de precios al consumidor (CPI) de enero aumentó un 0.5% en comparación con el mes anterior, con un incremento mayor que en diciembre, lo que indica señales de inflación en alza. Al mismo tiempo, el índice de precios al productor (PPI) de enero aumentó un 0.4% intermensual, superando las expectativas del mercado, lo que subraya aún más la creciente presión inflacionaria.






