
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el 20 de febrero que planea revisar las reservas de oro de la bóveda de Fort Knox en Kentucky. Esta declaración atrajo una amplia atención en el evento de la Asociación de Gobernadores Republicanos en Washington D.C. Trump destacó que, aunque espera que todo en la bóveda esté en orden, se sentiría muy decepcionado si se confirma que no hay oro allí. "Si no hay oro, nos sentiremos muy decepcionados", dijo Trump.
Este comentario también generó especulaciones externas de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos podría reevaluar la cantidad de sus reservas de oro, especialmente bajo el contexto del anuncio de Trump sobre revisar Fort Knox. Sin embargo, personas cercanas revelaron que los asesores económicos de Trump no han considerado seriamente esta acción. A pesar de esto, las palabras de Trump han causado un notable revuelo en la opinión pública.
Mientras tanto, el CEO de Tesla, Elon Musk, también publicó en la plataforma social X (antes Twitter) cuestionando la autenticidad de las reservas de oro de Estados Unidos. El 17 de febrero escribió: "Buscando oro en Fort Knox..." y compartió una publicación del senador federal Mike Lee, en la que afirmaba haber sido rechazado en su intento de inspeccionar Fort Knox. Musk continuó preguntándose: "¿Quién puede asegurar que el oro en Fort Knox no ha sido robado? Quizás el oro esté presente, o quizás no. ¡Esas reservas de oro pertenecen al público estadounidense! Queremos saber si el oro sigue allí."
Tras la publicación de Musk, el senador federal Rand Paul también apoyó públicamente la propuesta de auditoría de Musk, afirmando que la bóveda de Fort Knox y su inventario necesitan mayor transparencia e instando a realizar una auditoría. En la plataforma social X expresó: "Verifiquemos." Además, Paul dio una entrevista a Fox News destacando el problema de transparencia en Fort Knox.
Actualmente, los datos del Departamento del Tesoro de EE.UU. muestran que la bóveda de Fort Knox almacena más de 147 millones de onzas troy (aproximadamente 4572,2 toneladas) de oro, las cuales son reservas clave de cambio extranjero de Estados Unidos. Sin embargo, desde su creación, Fort Knox ha estado prohibida al público, con solo dos excepciones: la visita del expresidente Franklin Roosevelt en 1943 y una inspección de congresistas en 1974. Las peticiones de Musk y Paul podrían impulsar más acciones de auditoría, especialmente alrededor del delicado tema de Fort Knox.
Cabe mencionar que, además de Fort Knox, otras bóvedas principales en Estados Unidos también almacenan una gran cantidad de oro. Por ejemplo, la Bóveda de West Point en Nueva York almacena 54 millones de onzas troy (1679,6 toneladas) de oro, y la bóveda de Denver en Colorado almacena 43,8 millones de onzas troy (1362,3 toneladas) de oro. La Casa de la Moneda de Estados Unidos y el Banco de la Reserva Federal también poseen grandes cantidades de oro. Aún así, las reservas de oro de Fort Knox siguen siendo las más discutidas por el público.
En resumen, las declaraciones de Trump y las dudas de Musk han incrementado la atención sobre las reservas de oro de Estados Unidos, y la existencia real y la adecuada gestión del oro de Fort Knox podrían convertirse en un tema importante de discusión política en el futuro.






