
El viernes (21 de febrero), los precios de los futuros de granos en la Bolsa de Comercio de Chicago (CBOT) subieron en general. Aunque el mercado mundial de granos enfrenta una situación compleja, los cambios en el sentimiento del mercado tanto interno como externo en EE. UU. continúan influyendo significativamente en los precios. Los precios de los futuros de la soya repuntaron gracias al respaldo dual de la incertidumbre climática en América del Sur y la relajación de las tensiones comerciales. El clima seco en Argentina, que impacta negativamente en la producción de soya, ha generado tensiones en el mercado, impulsando al alza los precios de los futuros. Al mismo tiempo, los precios del maíz aumentaron, principalmente debido a la expectativa de un aumento en la siembra de primavera por parte de los agricultores estadounidenses, aunque la débil demanda del mercado de trigo mantiene los precios a la baja.
Soya: Doble impacto del clima sudamericano y el sentimiento comercial
Esta semana, los precios de los futuros de la soya repuntaron, con los futuros de soya para marzo aumentando 13-3/4 centavos, cerrando en 10.45-1/2 dólares por bushel. El clima seco en Argentina amenaza la producción de soya, y el Consejo Internacional de Granos (IGC) ha reducido sus proyecciones de producción mundial de soya, lo que empujó al alza los precios. Además, la relajación de las tensiones comerciales entre EE. UU. y China fortalece el optimismo del mercado. Las declaraciones del presidente Trump muestran una posible consecución de un acuerdo comercial, mitigando las preocupaciones sobre el impacto de los aranceles en los productos agrícolas, lo que ha estimulado la entrada de capitales al mercado.
Maíz: Expectativas de siembra impulsan el alza de precios
Los futuros del maíz aumentaron ligeramente a 4.98 dólares por bushel el 20 de febrero. El mercado está atento a las intenciones de siembra de primavera en EE. UU., con expectativas de un incremento del 4% en las áreas de cultivo de maíz. Asimismo, el clima seco en América del Sur también influye en las previsiones de producción de maíz, y el Consejo Internacional de Granos ha revisado a la baja sus proyecciones de producción mundial de maíz, lo que ha apoyado el aumento de precios. Los datos de posiciones de fondos muestran un aumento en las posiciones netas largas en futuros de maíz, lo cual sugiere una expectativa fuerte de aumento de precios.
Trigo: La demanda débil mantiene los precios a la baja
El mercado de futuros del trigo ha mostrado recientemente debilidad, principalmente debido a la falta de demanda y las mejoras en las previsiones climáticas. El 20 de febrero, los futuros de trigo para marzo cayeron 6-1/2 centavos, cerrando en 5.85-1/2 dólares por bushel. Aunque las olas de frío podrían afectar al trigo, el riesgo de daños por heladas ha disminuido con el aumento de las temperaturas, llevando a un sentimiento de mercado más tranquilo. Los fondos han reducido sus posiciones netas largas en futuros de trigo, lo que ha incrementado el sentimiento bajista en el mercado, y se espera que a menos que ocurran cambios significativos en el clima, los precios del trigo seguirán siendo débiles.
Harina y aceite de soya: Las expectativas de suministro ajustado respaldan los precios
Los futuros de harina y aceite de soya también se han visto afectados por factores climáticos en América del Sur. El precio de la harina de soya aumentó 1.10 dólares, cerrando en 295.80 dólares por tonelada corta, y las preocupaciones sobre la reducción de las expectativas de producción de soya en América del Sur impulsaron el aumento de precios de la harina de soya. Los futuros de aceite de soya también se mostraron fuertes, con un aumento de 2500 contratos, y se espera que la oferta ajustada en América del Sur persista.
Conclusión y perspectivas
En resumen, el mercado de granos CBOT está influenciado actualmente por múltiples factores, como el clima en América del Sur, las expectativas de siembra en EE. UU. y el sentimiento en el comercio internacional, que juntos afectan la evolución del mercado. Los mercados de soya y maíz muestran un sentimiento más optimista, con un aumento en las posiciones de fondos reflejando la respuesta a un suministro ajustado en estos productos; en cambio, el mercado de trigo continúa a la baja, afectado por la demanda débil y las mejoras en las previsiones climáticas. Los mercados de harina y aceite de soya mantienen su fortaleza, con preocupaciones de suministro aún predominantes.






