
El 16 de febrero, hora local, el presidente de Estados Unidos, Trump, declaró estado de emergencia en el estado de Kentucky y ordenó brindar ayuda federal para ayudar al estado a enfrentar las graves tormentas, inundaciones y deslizamientos de tierra que han persistido desde el 14 de febrero. Un comunicado emitido por la Casa Blanca declaró que los fondos federales se destinarán a complementar los trabajos locales de rescate, para ayudar a las áreas afectadas a recuperarse lo más pronto posible.
Tormenta invernal azota el este de Estados Unidos, al menos 9 personas fallecidas
La región este de Estados Unidos está siendo azotada por una intensa tormenta invernal, que ha causado la muerte de al menos 9 personas, de las cuales 8 eran de Kentucky y 1 de Georgia. Según las estadísticas del servicio meteorológico, actualmente más de 110 millones de personas están bajo alerta meteorológica, con varios estados enfrentando amenazas de fuertes lluvias, inundaciones y vientos intensos.
Desde el 15 de febrero, varias áreas de Kentucky, Tennessee, Virginia Occidental y Carolina del Norte han emitido múltiples alertas de inundaciones repentinas. En las zonas fronterizas de Kentucky y Tennessee, la cantidad de lluvia ha alcanzado entre 10.1 y 17.7 centímetros, y ya se ha confirmado la muerte de 2 personas en Kentucky debido a las inundaciones.
Gran apagón, más de 438,000 usuarios afectados
La tormenta también ha provocado cortes masivos de energía. Según el sitio de monitoreo de electricidad PowerOutage.us, hasta la mañana del 16 de febrero, más de 438,000 usuarios estaban sin electricidad en Alabama, Georgia, Kentucky, Mississippi, Tennessee y Carolina del Norte. El clima adverso ha provocado fallas en la red eléctrica, dejando a muchos residentes enfrentando el frío sin electricidad.
Perspectivas futuras del clima
Los expertos meteorológicos advierten que la tormenta continúa y algunas áreas podrían enfrentar aún más precipitaciones, aumentando el riesgo de inundaciones repentinas y saturación del suelo. Los gobiernos estatales instan a los residentes a prestar atención de cerca a los pronósticos del tiempo y a tomar medidas preventivas. Las agencias de rescate federales y locales ya están completamente comprometidas en los trabajos de rescate para garantizar la seguridad de los residentes y minimizar las pérdidas.
A medida que el impacto de la tormenta sigue expandiéndose, se espera que el gobierno de Estados Unidos evalúe más a fondo la situación del desastre y proporcione más apoyo para el rescate.






