
El 18 de febrero, Estados Unidos y Rusia llevaron a cabo sus primeras conversaciones sobre el fin de la guerra en Ucrania en Arabia Saudita, que duraron cuatro horas y media. Esta reunión marcó el primer diálogo oficial entre Estados Unidos y Rusia sobre el problema de Ucrania, pero la ausencia de Ucrania y los países europeos llamó considerablemente la atención y generó dudas en la comunidad internacional.
En la reunión, Rusia dejó claro que la OTAN no debe admitir a Ucrania como miembro y se opuso firmemente a cualquier forma de despliegue militar de la OTAN. Estas demandas generaron una significativa divergencia con la postura de Estados Unidos. Por su parte, Estados Unidos afirmó que la guerra debe terminar permanentemente a través de negociaciones, y compromisos en cuestiones como territorio y seguridad podrían formar parte de las discusiones. Tanto el Asesor de Seguridad Nacional de EE.UU., Waltz, como el Secretario de Estado, Rubio, indicaron que la paz requerirá concesiones de todas las partes, pero Rusia no ha mostrado indicios de ceder.
A pesar de que las partes discutieron la posibilidad de la paz, la ausencia de Ucrania y los países europeos puso en duda la legitimidad y eficacia de las conversaciones. El presidente ucraniano Zelensky dejó claro que cualquier acuerdo sobre el fin de la guerra no debe hacerse sin consultar a Ucrania. Al mismo tiempo, el canciller alemán Scholz también subrayó que cualquier decisión sobre Ucrania debe incluir la participación de Ucrania.
En las conversaciones, la postura firme de Rusia contrastó notablemente con la actitud conciliadora de Estados Unidos, especialmente en el tema de la OTAN, donde las diferencias fueron especialmente destacadas. La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, Zakharova, señaló además que no es suficiente que la OTAN no admita a Ucrania como miembro, exigiendo que se renuncie a la promesa hecha en la cumbre de Bucarest de 2008 sobre la pertenencia de Ucrania a la OTAN. Estas declaraciones indican que Rusia continuará presionando en negociaciones posteriores para lograr más concesiones.
Desde la perspectiva del precio del oro, la incertidumbre actual de la situación podría llevar a fluctuaciones en la demanda del mercado por activos seguros. Si las conversaciones llevan a un alivio de la situación, el sentimiento de aversión al riesgo del mercado podría disminuir, aliviando la presión sobre el alza de los precios del oro; pero si las negociaciones fracasan, causando nuevas tensiones, el precio del oro podría subir debido a un aumento en la demanda de refugios seguros. Las fluctuaciones en la economía y en los mercados financieros globales, especialmente la postura firme de Rusia y las políticas de sanciones de los países occidentales, podrían influir aún más en la tendencia del precio del oro.
En resumen, aunque Estados Unidos y Rusia han mostrado un deseo de buscar la paz en el asunto de Ucrania, debido a la ausencia de Ucrania y a las diferencias en cuestiones clave, los resultados futuros de esta reunión siguen siendo inciertos. La paz, si se logra, dependerá de la participación de Ucrania y del esfuerzo coordinado de la comunidad internacional. Al mismo tiempo, esta incertidumbre también tendrá un impacto significativo en mercados como el del oro, por lo que los inversores deben estar atentos a desarrollos futuros.






