
La Casa Blanca de Estados Unidos aclaró recientemente en un documento presentado ante un tribunal federal que el magnate tecnológico Musk no es el jefe del "Departamento de Eficiencia Gubernamental" (DOGE), refutando afirmaciones previas sobre su importante papel en el gobierno de Trump. En el documento, Joshua Fischer, director de la oficina administrativa de la Casa Blanca, declaró claramente que Musk no es empleado de DOGE, ni tiene poderes gubernamentales formales, limitándose a ser un "asesor senior" del presidente Trump, sin poder de decisión real en las deliberaciones gubernamentales.
Esta aclaración se hizo en respuesta a una demanda presentada por los fiscales generales de 14 estados de EE.UU., cuestionando si los "amplios poderes" de Musk en DOGE violaban la constitución estadounidense. Declaraciones públicas previas y pruebas mostraron que el papel de Musk en el departamento excedía el ámbito asesor, participando en múltiples ocasiones en actualizaciones sobre el progreso del departamento e incluso liderando conversaciones con el presidente durante ruedas de prensa en la Casa Blanca. Estas situaciones suscitaron dudas legales y del público sobre su verdadero rol.
La Casa Blanca enfatizó en el documento más reciente que Musk no participa en la gestión formal de departamentos gubernamentales, ni tiene autoridad decisoria similar a la de los miembros del gabinete. Inicialmente, el gobierno de Trump había declarado que Musk co-lideraba el departamento con el ex candidato presidencial Ramaswamy, quien posteriormente dejó el equipo. Además, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Caroline Levitt, admitió que Trump encargó a Musk iniciar el proyecto DOGE.
Es notable que el estatus legal de DOGE sigue siendo incierto, con el Departamento de Justicia argumentando en el tribunal que podría considerarse una agencia federal en ciertos contextos, pero en otros, como la sujeción a la ley de registros públicos, podría no cumplir con los estándares federales. Los documentos judiciales no revelaron quién gestiona DOGE, lo que aumenta las especulaciones sobre la naturaleza legal y funcional de esta nueva entidad.
Durante el proceso legal, la Casa Blanca puede estar tratando de presentar a Musk como asesor en lugar de jefe de un departamento gubernamental, para evitar que sea cuestionado en audiencias de confirmación de nominación y posiblemente proteger sus comunicaciones bajo privilegio ejecutivo contra solicitudes bajo la Ley de Libertad de Información.
Aunque la jueza del tribunal de distrito de EE.UU. para el Distrito de Columbia, Tanya Chutkan, rechazó el martes la solicitud de una orden de restricción temporal contra DOGE, también señaló que persisten dudas sobre la legalidad del rol de Musk, las cuales podrían tener un impacto profundo en el funcionamiento del gobierno estadounidense. El desarrollo de este caso podría tener importantes repercusiones en la estructura de poder y regulaciones legales tanto dentro como fuera del gobierno de EE.UU.






