A pesar de que el precio del petróleo Brent se disparó a un máximo de cuatro años de 103,42 dólares por barril, el índice compuesto Nasdaq subió un 0,5% el martes, mostrando la resiliencia de las acciones tecnológicas frente al impacto de la crisis energética. El índice S&P 500 y el Dow Jones registraron ganancias del 0,2% y 0,1% respectivamente. Los datos de Bloomberg indican que el sector energético se convirtió en el subsegmento más fuerte dentro del índice S&P 500, compensando en parte la presión sobre los activos de crecimiento debido a las expectativas de alta inflación.
Reacción del mercado
La víspera de la publicación de los resultados de la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto, el sentimiento en Wall Street era complicado. Aunque el suministro de petróleo se vio limitado por la situación en Oriente Medio y el bloqueo del Estrecho de Ormuz, los futuros del petróleo experimentaron una corrección de alrededor del 3% en la mañana del miércoles, proporcionando un respiro para los activos de riesgo. El incremento en el índice Nasdaq refleja la confianza del mercado en la capacidad de flujo de caja de los gigantes tecnológicos, mientras los inversores tratan de encontrar un equilibrio entre el riesgo inflacionario impulsado por los precios de la energía y el crecimiento estructural de las acciones tecnológicas.
Perspectiva de políticas
El enfoque del mercado se ha desplazado completamente hacia la Reserva Federal. Según la fijación de precios del mercado de swaps, los operadores han reducido significativamente las expectativas de relajamiento para este año debido a la persistente prima geopolítica. Los datos indican que la probabilidad de que no haya recortes de tasas durante todo 2026 se ha disparado del 4% antes de la guerra al 45%. Las declaraciones de Powell antes del fin de su mandato serán cruciales, y el mercado está prestando mucha atención a si reconocerá oficialmente que la inflación impulsada por la guerra resultará en tasas más altas mantenidas durante un periodo más prolongado.




