
Trayectoria de política limitada por aumento de lagunas en los datos
Christopher Waller, miembro de la Junta de la Reserva Federal de Estados Unidos, reiteró recientemente en un discurso público que apoya una reducción de 25 puntos básicos en los tipos de interés en la reunión del FOMC de octubre, como respuesta a la presión dual de la desaceleración económica y la debilidad del mercado laboral. Sin embargo, también advirtió que el cierre del gobierno y la falta de datos económicos cruciales están debilitando la efectividad de la formulación de políticas monetarias, haciendo que el futuro camino sea incierto.
Waller señaló que, debido al cierre del gobierno que ha interrumpido temporalmente los datos estadísticos de instituciones como el Departamento de Trabajo y el Departamento de Comercio, la Reserva Federal enfrenta una "zona ciega en política" al medir la inflación y las tendencias laborales. Declaró: "Necesitamos depender de los datos para tomar decisiones, pero ahora los datos están incompletos, lo cual hace que las acciones demasiado agresivas sean arriesgadas".
Intención clara de reducir tasas pero con cautela en la magnitud
Dentro de la Reserva Federal, aún existen desacuerdos sobre si deberían suavizar más la política. Waller considera que una reducción moderada de las tasas podría ofrecer un necesario colchón económico, pero una reducción drástica podría desorientar a los mercados y aumentar el riesgo de inflación. Subrayó que la Reserva Federal "debe avanzar con cautela", especialmente en un momento en que el mercado laboral presenta señales mixtas.
“El crecimiento del empleo se ha desacelerado, pero el desempleo sigue en un rango aceptable, y el aumento salarial ha disminuido ligeramente”, señaló Waller. "No debemos reaccionar de manera exagerada ante las fluctuaciones a corto plazo". Enfatizó que la tarea principal de la Reserva Federal es garantizar la estabilidad de precios a largo plazo, evitando además cambios bruscos en la política.
El cierre del gobierno afecta el impulso económico
En su discurso, Waller comentó que un cierre prolongado del gobierno podría tener un impacto significativo en el crecimiento económico del cuarto trimestre. Previó que un cierre a corto plazo tendría un efecto limitado en la confianza del mercado, pero si se extendiera por tres semanas o más, la ralentización del gasto fiscal y la paralización del sector público perjudicarían el crecimiento del PIB y podrían disminuir la confianza del consumidor.
“Aunque la economía puede recuperarse rápidamente después de reabrir, un cierre prolongado tendría efectos retardados sobre la inversión y el empleo,” advirtió Waller. “Esto no solo aumenta la incertidumbre en la formulación de políticas, sino que también puede debilitar las ya frágiles bases de la recuperación.”
Señales divergentes en el mercado laboral
Aunque las solicitudes recientes de subsidios por desempleo han aumentado, el tamaño de los despidos de empresas se mantiene limitado, lo que indica que el mercado laboral aún no ha entrado en una fase de recesión. Sin embargo, Waller señaló que la pausa en la contratación de algunas industrias y la debilidad en el sector manufacturero son motivos de preocupación.
Mencionó específicamente que la inversión en inteligencia artificial y automatización está cambiando la estructura de demanda laboral, con una disminución en la tasa de vacantes de algunos puestos tradicionales, mientras la demanda para puestos de alta habilidad aumenta, lo que podría provocar distorsiones estructurales a corto plazo en los datos de empleo.
Interpretación del mercado: Fortalecimiento de las expectativas de reducción de tasas
El mercado considera que las declaraciones de Waller refuerzan aún más la expectativa de una reducción de tasas por parte de la Reserva Federal en octubre. Según la herramienta "FedWatch" de CME, los operadores actualmente estiman que la probabilidad de una reducción de 25 puntos básicos en octubre supera el 95%, y la probabilidad de una reducción acumulada de 50 puntos básicos para fin de año se acerca al 80%.
Los inversionistas interpretan las cautelosas declaraciones de Waller como una señal de "flexibilidad progresiva" de la Reserva Federal, en lugar de un punto final en el cambio de política. Los analistas señalan que, a medida que el cierre del gobierno continúa y se establece una tendencia a la baja en la inflación, en las próximas dos reuniones la Reserva Federal podría seguir reduciendo ligeramente las tasas para estabilizar el crecimiento económico.
El ritmo de la política podría ser más flexible
En el resumen de su discurso, Waller enfatizó que la Reserva Federal debe mantener flexibilidad y paciencia. Afirmó: "Debemos avanzar en medio de la incertidumbre, evitando actuaciones precipitadas. La dirección de las políticas debería ajustarse en función del desempeño real de los datos futuros y no sobre suposiciones predictivas".
A medida que se reanuda la publicación de datos económicos y se clarifican las políticas fiscales, el mercado se enfrentará a una reevaluación del camino de la Reserva Federal. En el corto plazo, la reducción de 25 puntos básicos es casi un hecho, pero el desafío más importante es cómo mantendrá la Reserva Federal la confianza del mercado y la coherencia política en un contexto de información incompleta.






