- El precio del oro al contado subió más del 1% el lunes, alcanzando los 4559.07 dólares por onza, principalmente debido a las expectativas de un avance en las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, lo que debilitó el índice del dólar y provocó una fuerte corrección de más del 5% en los futuros del crudo Brent.
- Aunque el precio del oro recuperó parte del terreno perdido a corto plazo, su espacio de subida sigue limitado por las expectativas de políticas de aumento de tasas de interés agresivas con la toma de posesión del nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, y las diferencias sustanciales entre Estados Unidos e Irán en temas nucleares clave.
- La estructura técnica muestra que el oro aún se encuentra dentro de un canal paralelo descendente, donde la línea superior del canal se superpone con la media móvil exponencial de 200 periodos en el gráfico de 4 horas cerca de los 4650 dólares, formando una fuerte zona de resistencia a corto plazo.
Cambios geopolíticos y la conexión con el precio del petróleo
El progreso marginal en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán se convirtió en el catalizador central de la volatilidad de los activos intermercados el lunes. Según informes de medios extranjeros, ambas partes están cerca de firmar un memorando de entendimiento que incluye una extensión del alto el fuego por 60 días y la reapertura del Estrecho de Ormuz. Esta noticia se reflejó rápidamente en el mercado energético, con el precio del crudo Brent cayendo más del 5%, aliviando efectivamente las preocupaciones del mercado sobre la inflación importada provocada por restricciones en el suministro. La caída del precio del petróleo redujo indirectamente las expectativas de inflación a largo plazo, amortiguando las compras de refugio seguro del dólar y proporcionando un soporte de liquidez a corto plazo para el oro al contado, impulsando el precio del oro por encima de los 4550 dólares.
Postura agresiva del banco central y activos sin rendimiento
Sin embargo, la presión macroeconómica a largo plazo sobre el oro como un activo sin rendimiento no se ha eliminado fundamentalmente. Kevin Warsh prestó juramento oficialmente como presidente de la Reserva Federal el pasado viernes, y el contexto macroeconómico actual es bastante complejo debido al rebote inflacionario provocado por conflictos geopolíticos anteriores. Aunque la confianza del consumidor en Estados Unidos mostró signos de debilidad en mayo, el mercado sigue manteniendo altas las expectativas de un aumento de tasas de interés por parte de la Reserva Federal en 2026. Estas expectativas de políticas monetarias agresivas proporcionan un soporte de fondo al índice del dólar, haciendo que el oro enfrente constantemente la presión de toma de ganancias durante su rebote.
Zona de resistencia densa y confirmación de fondo
Desde la perspectiva técnica, la actual corrección del oro al contado no implica una reversión fundamental de la tendencia. En el gráfico de 4 horas, el indicador MACD opera por encima del eje cero y el histograma mantiene un valor positivo, pero el índice de fuerza relativa solo se mantiene en el rango medio de 50, mostrando que la lucha entre compradores y vendedores sigue siendo intensa. El precio del oro no ha logrado romper efectivamente el límite superior del estrecho rango de negociación de la semana pasada. Si en el futuro no logra atraer compras continuas para romper al alza la zona de transacciones densas de 4650 dólares, el precio del oro podría volver al límite inferior del canal descendente, e incluso no se descarta la posibilidad de buscar construir un fondo a largo plazo en la zona de soporte clave de 4360 dólares.




