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- Isabel Schnabel, miembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE), afirmó que las monedas estables representan múltiples riesgos potenciales para la estabilidad financiera global y la transmisión de la política monetaria. Establecer el euro digital (EUR) como ancla de moneda pública es la mejor respuesta del BCE.
- Christopher Waller, gobernador de la Reserva Federal (Fed), adoptó una postura política opuesta el día anterior, argumentando que la expansión global de las monedas estables podría fortalecer el dólar (USD) y la influencia internacional de la política monetaria de EE. UU., cuestionando fuertemente el valor real de las monedas digitales de los bancos centrales (CBDC).
El BCE planea enfrentar los desafíos estructurales de los activos criptográficos privados al sistema de moneda fiduciaria tradicional mediante la innovación tecnológica subyacente, avanzando en la aplicación minorista del euro digital y la tokenización de la moneda del banco central en el ámbito mayorista.
El nivel político señala riesgos sistémicos potenciales de las monedas estables
Isabel Schnabel, miembro del Comité Ejecutivo del BCE, advirtió claramente sobre el impulso expansivo de las monedas estables privadas en una declaración pública. Schnabel señaló que, aunque estas innovaciones monetarias privadas pueden mejorar la eficiencia a nivel técnico, sus efectos negativos potenciales no deben ser ignorados. La aplicación masiva de monedas estables podría aumentar significativamente el riesgo de corridas de activos dentro del sistema financiero y amplificar la vulnerabilidad sistémica en períodos de tensión de liquidez. Un problema más central es que la popularización de las monedas estables podría debilitar la efectividad de la transmisión de las decisiones de tasas de interés del banco central a la economía real, poniendo presión sobre la eficiencia de las herramientas de política monetaria tradicionales.
Divergencia en el discurso de liquidez transatlántica
Detrás de la estrategia defensiva del BCE para preparar el euro digital, se encuentra una competencia implícita entre los bancos centrales de las grandes potencias transatlánticas por el control de los activos digitales. Schnabel mencionó que el uso generalizado de monedas estables sin regulación o con regulación débil en las liquidaciones internacionales podría consolidar aún más la posición dominante del dólar en el sistema monetario internacional, ejerciendo presión marginal sobre el proceso de internacionalización del euro. Sin embargo, esta perspectiva contrasta claramente con la declaración de Christopher Waller de la Fed, quien afirmó que la difusión global de las monedas estables en realidad beneficia la expansión del alcance de la política del banco central de EE. UU., por lo que no es necesario preocuparse excesivamente por su efecto de sustitución sobre las monedas fiduciarias tradicionales.
Ruta de avance de la estrategia de doble vía del euro digital
Frente a la competencia del sistema de monedas estables privadas, la solución central del BCE no es simplemente una prohibición administrativa, sino acelerar la construcción de su propio ecosistema de moneda digital soberana. Schnabel enfatizó que la estrategia a largo plazo del BCE dependerá profundamente de una arquitectura de doble vía: por un lado, avanzar activamente en el euro digital orientado al sector minorista, estableciéndolo como un ancla sólida de moneda pública en el sistema de pagos minoristas moderno; por otro lado, desarrollar la moneda del banco central tokenizada para el sector mayorista, satisfaciendo la demanda de las instituciones financieras por liquidaciones de alta frecuencia y gran volumen mediante tecnología de libro mayor distribuido. Si la moneda pública no sigue el ritmo de la iteración tecnológica, el control sobre el sistema de precios de mercado y la eficiencia de liquidación podría trasladarse a las instituciones privadas.
Asignación de beneficios tecnológicos y futuras disputas de cumplimiento
Schnabel explicó además una lógica técnica clave: las numerosas ventajas de liquidación y transfronterizas que actualmente muestran las monedas estables se deben esencialmente a la avanzada tecnología de libro mayor distribuido subyacente, y no a las características de los activos de estas herramientas o sus emisores privados. Esto significa que los bancos centrales, mediante la actualización tecnológica, tienen la capacidad de ofrecer soluciones digitales soberanas igualmente eficientes e incluso más seguras sin sacrificar la estabilidad financiera. En el complejo entorno macroeconómico global actual, si los estándares de regulación de las monedas estables privadas no logran una unificación global, la soberanía monetaria de las principales economías enfrentará desafíos de reevaluación marginal a largo plazo.




