
El gobierno japonés publicó el martes datos revisados que muestran que el Producto Interno Bruto (PIB) del cuarto trimestre de 2024 creció a una tasa anual ajustada del 2.2% intertrimestral, por debajo del valor inicial del 2.8% previamente anunciado. Este ajuste se debe principalmente a un gasto de consumo flojo y a una disminución de inventarios mayor de lo esperado, lo que refleja una falta de impulso en el crecimiento económico de Japón. Los economistas inicialmente no anticiparon una revisión significativa, pero el resultado final fue inferior al esperado.
Se intensifican las señales de desaceleración económica, reacción cautelosa del mercado
Tras la publicación de los datos, el incremento del yen frente al dólar se redujo, cotizándose a 147.01, después de haberse elevado brevemente a 146.78, con un aumento del 0.3%. Además, los datos de gasto familiar de enero en Japón también fueron más débiles de lo esperado por el mercado. El gasto, ajustado por inflación, creció un 0.8% interanual, mostrando que la confianza del consumidor sigue siendo frágil y no ha proporcionado suficiente impulso para apoyar la recuperación económica.
Aunque la economía en general continúa con una expansión moderada, la revisión a la baja de los datos del PIB destaca los puntos débiles dentro de la economía japonesa. En particular, la desaceleración del consumo doméstico podría llevar al Banco de Japón a ser más cauteloso en futuros ajustes de política monetaria. El mercado está atento a la próxima decisión de política del Banco de Japón el 19 de marzo. Los analistas creen que, frente a las señales de desaceleración del crecimiento económico, el banco podría inclinarse por mantener la política monetaria actual de estímulo, posponiendo nuevas subidas de tasas para asegurar la estabilidad económica.






