
Cómo va el mercado: Los contratos a corto plazo se recuperan, el mercado gira la mirada hacia marzo
El 30 de enero (viernes), uno de los puntos de referencia del gas natural en Europa, el contrato TTF de los Países Bajos, mostró una tendencia alcista. Los datos indican que el contrato de enero en el hub TTF subió a cerca de 40.45 euros/megavatio hora, mientras que el enfoque del mercado se dirigió más hacia el contrato de marzo (aproximadamente 38.85 euros/megavatio hora). Al mismo tiempo, el contrato del día siguiente en los Países Bajos retrocedió ligeramente a cerca de 40.35 euros/megavatio hora, lo que indica una ligera división en la interpretación de los fundamentos entre el mercado spot y el de los meses futuros.
Razones del fortalecimiento: Inventarios bajos y ola de frío, la prima de riesgo ha regresado
El motor detrás de esta subida sigue siendo la "variable invernal": la baja capacidad de almacenamiento unida a temperaturas frías amplifican las fluctuaciones del lado de la demanda. Según datos de infraestructura de gas natural europeos, la tasa de llenado de almacenamiento de gas de la UE a finales de enero rondaba el 43%, claramente por debajo del nivel del mismo periodo del año pasado y del promedio de varios años.
Con esta base de inventarios, mientras persista el aire frío, el mercado tiende a "ajustar un poco al alza" los precios, reservando un margen para el potencial déficit de oferta y demanda.
Variable geopolítica: La tensión relacionada con Irán afecta las expectativas de GNL
Además del clima y los inventarios, los operadores reevalúan el impacto de la geopolítica en el Medio Oriente en el ritmo de transporte y entrega de gas natural licuado (GNL). Se menciona que la tensión que involucra a Irán podría interrumpir las expectativas de entrega de GNL, proporcionando un soporte adicional a los precios del gas en Europa.
Puntos de atención futuros: La "estructura de precios" para el reabastecimiento y la dependencia externa
Es importante que el mercado preste atención a la viabilidad del "reabastecimiento de finales de invierno a verano". Si los inventarios continúan disminuyendo, Europa podría enfrentar costos más altos durante la temporada de reabastecimiento; sin embargo, si la estructura de la curva de futuros no proporciona suficiente incentivo (por ejemplo, una estructura de precios desfavorable para el almacenamiento), el ritmo de reabastecimiento podría ralentizarse, posponiendo la volatilidad a la próxima temporada.
Además, a medida que Europa busca reducir su dependencia del gas ruso y aumentar la proporción de GNL, su sensibilidad al suministro externo y a las condiciones climáticas extremas también está en aumento; las olas de frío en países exportadores clave como Estados Unidos podrían agrandar aún más la "prima climática" en los precios europeos.





