- El oro al contado cayó ligeramente durante la sesión de negociación del lunes, principalmente debido a la fortaleza del dólar y al aumento de los precios internacionales del petróleo, lo que llevó a los inversores a ser cautelosos antes de decisiones políticas clave.
- Los inversores están siguiendo de cerca la decisión final del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre si extender la propuesta de acuerdo de alto el fuego con Irán, ya que la incertidumbre geopolítica ha intensificado la volatilidad en el mercado de materias primas.
- Altos funcionarios de la Reserva Federal (Fed) han advertido sobre el potencial impacto a mediano y largo plazo del conflicto en Oriente Medio en la inflación, sugiriendo que si las presiones inflacionarias centrales continúan aumentando, podría ser necesario adoptar una política monetaria más restrictiva en el futuro.
La incertidumbre geopolítica limita el rendimiento de los metales preciosos
Hasta el momento en el mercado, el oro al contado ha caído un 0.3%, cotizando a 4521.25 dólares por onza. Al mismo tiempo, los futuros de oro de agosto en Estados Unidos han caído un 0.9%, a 4551.60 dólares por onza. La continua fortaleza del índice del dólar ha incrementado directamente el costo real de comprar oro para los tenedores de monedas no estadounidenses, ejerciendo una presión visible sobre los activos de metales preciosos denominados en dólares. Tim Waterer, jefe de análisis de mercado de KCM Trade, señaló que el repunte de los precios del petróleo y la incertidumbre sobre el acuerdo entre Estados Unidos e Irán son los principales factores que han provocado la volatilidad del precio del oro a principios de esta semana.
La escalada del conflicto en Oriente Medio genera preocupaciones sobre los precios del petróleo y la inflación
Los precios internacionales del petróleo subieron más del 2% en la sesión temprana del lunes, debido principalmente al empeoramiento de la situación de seguridad en la región de Oriente Medio. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró anteriormente que había ordenado al ejército avanzar más en el Líbano para atacar a las fuerzas de Hezbolá respaldadas por Irán. El rápido aumento de los precios de la energía ha generado preocupaciones generalizadas en los mercados financieros sobre un posible resurgimiento de la inflación global, alterando la lógica de precios de riesgo a corto plazo en varios activos.
Aumento de la confrontación militar y la ventana de decisión de Trump
En el ámbito político, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró anteriormente que pronto tomaría una decisión formal sobre la propuesta de extender el acuerdo de alto el fuego con Irán, pero actualmente, las diferencias en las posturas sobre los problemas centrales del conflicto siguen siendo significativas. Durante el fin de semana, Estados Unidos llevó a cabo ataques selectivos contra objetivos militares iraníes, mientras que la Guardia Revolucionaria de Irán afirmó el lunes haber realizado un ataque de represalia contra una base militar estadounidense. Esta confrontación militar directa ha llenado de incertidumbre la perspectiva de extender el acuerdo de alto el fuego, dividiendo el sentimiento de aversión al riesgo entre el dólar y el oro.
Funcionarios de la Fed emiten señales de prolongación de políticas restrictivas
En respuesta a la crisis geopolítica en Oriente Medio y sus posibles efectos colaterales en la economía macro, Michelle Bowman, vicepresidenta de supervisión de la Reserva Federal (Fed), enfatizó en una declaración pública que, aunque el impacto final del conflicto geopolítico en la economía aún está siendo evaluado, la posible interrupción de la cadena de suministro de energía podría llevar a un aumento sostenido de la inflación. Bowman señaló que si la tasa de inflación central repunta o se mantiene estancada en niveles altos, la Fed podría necesitar adoptar una combinación de políticas monetarias más restrictivas. Esta declaración ha reforzado las expectativas del mercado de que el entorno de altas tasas de interés se mantendrá por más tiempo, ejerciendo una presión marginal continua sobre los activos de oro en términos de rendimiento.




