Justo cuando Estados Unidos e Irán intentan convertir un alto el fuego de dos semanas en un marco más a largo plazo, Israel avanza simultáneamente en su estrategia de "zona de amortiguación" en Gaza, Siria y Líbano, lo que muestra que su pensamiento de seguridad está cambiando de "repeler ataques" a "supresión preventiva a largo plazo". Reuters cita a 6 funcionarios militares y de defensa israelíes quienes dicen que este ajuste se debe a los continuos choques tras el ataque del 7 de octubre de 2023, y refleja la evaluación de Israel de que las fuerzas hostiles regionales son "difíciles de erradicar por completo".
Zona de Amortiguación en Líbano
En dirección al Líbano, el ejército israelí ha avanzado en operaciones terrestres tras la entrada en combate de Hezbolá a principios de marzo, con el objetivo de despejar una zona de amortiguación hasta el río Litani, que abarca aproximadamente el 8% del territorio libanés. Según Reuters, Israel ha pedido a cientos de miles de residentes que se desplacen hacia el norte y ha comenzado a demoler algunas construcciones de aldeas chiíes identificadas con Hezbolá. Un alto mando militar israelí señaló que el objetivo es despejar un área de 5 a 10 kilómetros más allá de la frontera para proteger a las comunidades del norte de Israel de las amenazas de cohetes y armas antitanque. El ministro de Defensa israelí, Katz, declaró públicamente que las viviendas de las aldeas fronterizas serán tratadas al estilo de Rafah y Jan Yunis en Gaza.
Lógica de Guerra Permanente
Detrás de esta estrategia se encuentra una profunda duda en el liderazgo israelí sobre la viabilidad de establecer un "acuerdo de paz duradero". Reuters cita al académico Brown de la Fundación Carnegie para la Paz Internacional, diciendo que Israel está reconociendo su participación en una "guerra eterna" en la cual los enemigos solo pueden ser disuadidos o dispersados, pero no eliminados por completo. El 31 de marzo, Netanyahu también declaró públicamente que Israel ya ha establecido una "franja de seguridad" más allá de sus fronteras, incluyendo más de la mitad del territorio de Gaza, una franja desde el Monte Hermón hasta el río Yarmouk en Siria, y una "amplia zona de amortiguación" dentro del Líbano. No obstante, el plan de la zona de amortiguación aún no se ha sometido formalmente a la consideración del gabinete.
Alto el Fuego y Riesgos
El problema radica en que el alto el fuego entre EE.UU. e Irán no abarca la línea de confrontación entre Israel y Hezbolá. Un informe de Reuters del 9 de abril señala que Netanyahu ya ha pedido iniciar rápidamente negociaciones directas con el Líbano, pero el enfoque está en el desarme de Hezbolá, no en un alto el fuego completo. La comunidad internacional está preocupada porque los continuos ataques del ejército israelí en Líbano están debilitando la credibilidad del alto el fuego entre EE.UU. e Irán. Para el mercado, esto significa que, aunque Teherán y Washington entren en un camino de negociaciones, el riesgo geopolítico en Medio Oriente y las primas energéticas seguirán siendo difíciles de disipar rápidamente.




