
El 18 de marzo, el precio del oro internacional subió más del 1%, manteniéndose por encima de los 3000 dólares. El oro al contado aumentó un 1.05%, cerrando en 3032.96 dólares por onza, tocando brevemente los 3038.26 dólares, mientras que el oro de EE.UU. subió un 1.2%, con un precio de liquidación de 3040.80 dólares. El oro ha continuado su fuerte tendencia este año, con un aumento de más del 15% desde principios de año, renovando 14 veces los máximos históricos.
Nicky Shiels, jefe de estrategia de metales de MKS PAMP SA, indicó que el aumento de las tensiones en Medio Oriente es un factor clave para el reciente incremento en los precios del oro. Israel llevó a cabo ataques militares sobre objetivos de Hamás en Gaza, causando más de 400 muertes y amenazando con romper el acuerdo de alto el fuego. Esta incertidumbre ha incrementado la demanda del mercado por activos seguros, apoyando aún más los precios del oro.
Además, la política económica estadounidense es otro foco de atención del mercado. Las nuevas medidas arancelarias del gobierno de Trump, que incluyen un impuesto del 25% al acero y al aluminio vigente desde febrero, así como aranceles de reciprocidad e industriales que planean implementarse el 2 de abril, han generado preocupación sobre el crecimiento económico global, mientras los inversores evalúan su impacto en el mercado de metales preciosos.
El mercado también sigue de cerca el contenido de la conversación entre Trump y Putin, especialmente sobre sus posturas respecto a la situación en Ucrania. Asimismo, se espera que la Reserva Federal anuncie su última decisión de política monetaria el miércoles, donde se prevé que mantenga sin cambios las tasas de interés, aunque los inversores estarán atentos a la declaración del comité y al discurso de Powell para determinar la dirección futura de las políticas.
En cuanto a otros metales preciosos, la plata subió un 0.4% hasta los 33.96 dólares por onza, alcanzando su nivel más alto desde finales de octubre pasado. El platino cayó ligeramente un 0.1%, cerrando en 999.15 dólares, mientras que el paladio se mantuvo en 965.56 dólares. El sentimiento general del mercado se inclina hacia la aversión al riesgo, y es probable que a corto plazo los precios de los metales preciosos sigan siendo influenciados por la incertidumbre geopolítica y de políticas económicas globales.






