
Se espera que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anuncie el viernes la decisión sobre el contrato del próximo caza de combate del Pentágono, cuyo valor es de al menos 200 mil millones de dólares, destinado a reemplazar al F-22 Raptor de Lockheed Martin. Esta decisión es parte del programa de "Dominio Aéreo de Próxima Generación" (NGAD) de las fuerzas armadas de EE. UU., que busca desarrollar una nueva aeronave tripulada capaz de realizar misiones de combate junto a drones. El diseño específico de la aeronave sigue siendo altamente confidencial, pero se espera que cuente con tecnología de sigilo, sensores avanzados y motores de vanguardia.
Actualmente, Lockheed Martin y Boeing están compitiendo por este contrato de importancia estratégica, y el ganador final obtendrá miles de millones de dólares en pedidos durante las décadas de duración del contrato. Para Boeing, ganar este contrato marcaría un cambio significativo en sus operaciones comerciales y de defensa; si fracasa, podría enfrentar graves consecuencias. Para Lockheed Martin, asegurarse este contrato fortalecería aún más su posición de liderazgo en el sector de productos de defensa de alta gama, especialmente con el continuo crecimiento del F-35, su caza furtivo.
La agenda de Trump muestra que anunciará esta noticia a las 11:00 a.m., hora del meridiano de Greenwich, en la Oficina Oval de la Casa Blanca, acompañado por el Secretario de Defensa, Pete Haigse. Fuentes informadas han revelado que el momento del anuncio ya está determinado, marcando un punto crítico en esta feroz competencia comercial.






