
En un momento en que los mercados globales están altamente atentos a las perspectivas comerciales y al panorama de oferta y demanda de energía, la reunión entre el presidente de Estados Unidos, Trump, y la primera ministra de Italia, Meloni, emitió señales positivas. Trump declaró: “No habrá grandes problemas para llegar a un acuerdo con Europa o cualquier otra persona”, sugiriendo indicios de alivio en la disputa arancelaria entre Estados Unidos y Europa. Esta declaración ha impulsado las esperanzas del mercado de que ambas partes podrían llegar a un consenso sobre las fricciones comerciales, inyectando así confianza en los activos de riesgo globales.
Al mismo tiempo, el gobierno estadounidense ha impuesto una nueva ronda de sanciones a las exportaciones de petróleo de Irán, centradas en golpear los puntos críticos de la cadena de suministro de crudo iraní. Se espera que estas nuevas medidas reduzcan aún más la capacidad de exportación de Irán, reforzando las expectativas de un ajuste de la oferta en el mercado global de crudo. Esta acción sin duda ha intensificado los riesgos geopolíticos en el Medio Oriente y ha elevado los precios del petróleo.
Por el lado de los países productores, el último informe de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) muestra que Irak, Kazajistán y otros países han presentado planes adicionales de reducción de producción, para compensar el exceso provocado por el incumplimiento de las cuotas anteriores. Aunque la experiencia histórica sugiere que algunos miembros muestran incertidumbre en la ejecución de los recortes, el mercado cree en general que la OPEP+ aún tiene la capacidad de estabilizar el mercado a través de acciones coordinadas.
Impulsado por las expectativas de alivio comercial, el agravamiento de los conflictos geopolíticos y los planes de reducción de producción, los precios del petróleo aumentaron globalmente esta semana, acumulando un alza cercana al 5%. Sin embargo, varias instituciones internacionales han revisado a la baja recientemente sus previsiones sobre el crecimiento en los precios del petróleo y la demanda de crudo. Preocupan que las agresivas políticas arancelarias de Estados Unidos puedan desatar medidas de represalia de varios países, debilitando la dinámica del comercio global y provocando una desaceleración económica en cadena que finalmente restrinja el consumo de energía.
Además, la Agencia Internacional de Energía ha advertido que, aunque la oferta se está ajustando recientemente, a medio y largo plazo el mercado global del petróleo aún enfrenta el riesgo estructural de exceso de oferta, lo cual seguirá presionando los precios del petróleo.
Desde una perspectiva técnica, los precios actuales del petróleo se encuentran en una fase típica de rebote tras una caída excesiva, y a corto plazo podrían enfrentar la importante resistencia alrededor de los 65 dólares. Si no logra superar efectivamente este umbral, no se descarta la posibilidad de un retroceso, por lo que los participantes del mercado deben mantener la cautela al perseguir alzas.






