- El oro al contado experimentó una gran volatilidad la semana pasada y acumuló una caída de más del 2.5%, registrando su quinta semana consecutiva de descenso semanal, pero logró mantener el nivel de soporte técnico clave de 4000 dólares por onza al cierre del viernes.
- Los datos macroeconómicos del IPC y PPI de mayo en Estados Unidos superaron las expectativas del mercado, y el aumento de la presión inflacionaria reforzó la valoración del riesgo de que la Reserva Federal (Fed) mantenga su camino de ajuste normalizado.
- La atención central del mercado global se ha centrado completamente en la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) que se celebrará la próxima semana, lo que marcará el debut de política del nuevo presidente de la Fed, Walsh.
Indicadores macroeconómicos de inflación superan expectativas y provocan ajuste en la valoración de activos
El IPC de mayo en Estados Unidos, publicado la semana pasada, aumentó un 4.2% interanual, registrando el mayor incremento desde 2023. El índice de precios al productor (PPI) que le siguió aumentó un 6.5% interanual, alcanzando también su nivel más alto desde noviembre de 2022. La persistencia de la inflación a nivel macroeconómico, sumada al impulso de los precios internacionales de la energía por la situación geopolítica previa, ha provocado una resonancia de múltiples factores negativos. El mercado ha reevaluado significativamente la valoración del ciclo de ajuste, y los futuros y el oro al contado experimentaron una reducción de posiciones concentrada a mediados de semana, rompiendo el umbral de 4200 dólares por onza y llegando a descender hasta 4023.10 dólares por onza, mostrando signos evidentes de presión en esta fase.
Confirmación del soporte técnico clave y divergencia en la valoración de posiciones largas y cortas
Aunque el precio del oro registró su quinta semana consecutiva de descenso, la defensa exitosa del nivel de 4000 dólares por onza fue vista por la mayoría de las instituciones como una señal del regreso de las compras estratégicas. Algunos analistas señalaron que el rebote del precio del oro tras alcanzar un mínimo de fase indica que los inversores a largo plazo están aprovechando la corrección para establecer nuevas posiciones. Sin embargo, la tendencia técnica sigue siendo cautelosa, y el precio del oro aún no ha logrado establecerse nuevamente de manera efectiva por encima del nivel de resistencia clave de 4250 dólares por onza. Si no logra estabilizarse nuevamente por encima de la media móvil clave, el marco de valoración de los activos de oro a corto plazo seguirá enfrentando un proceso de consolidación con oscilaciones repetidas.
Sentimiento profesional de Wall Street se vuelve inusualmente neutral
Según la última encuesta semanal del mercado de oro de Kitco, la actitud de los analistas profesionales de Wall Street muestra un cambio marginal inusual. De los 17 profesionales de compra y venta encuestados, solo el 24% tiene expectativas alcistas, el 12% tiene expectativas bajistas, y hasta el 65% de los encuestados optó por mantener una postura neutral. Esto indica que la alta volatilidad de los datos de alta frecuencia ha llevado a las instituciones financieras a pasar de un sesgo unidireccional anterior a esperar una elección clara de dirección política. En contraste, el sentimiento de los inversores minoristas es relativamente pesimista, con una proporción cercana a la mitad esperando una caída, lo que crea una discrepancia entre las expectativas de las instituciones y los minoristas.
Predicciones de interconexión de activos y divergencias en la valoración a futuro
Debido a la incertidumbre en el entorno macroeconómico global, las principales instituciones de investigación muestran una clara división entre ciclos cortos y largos en sus proyecciones sobre la tendencia futura del oro. Los analistas con una postura cautelosa señalan que si el rendimiento de los bonos del Tesoro de EE.UU. y el índice del dólar continúan fortaleciéndose bajo las expectativas de ajuste, el precio del oro podría acercarse al rango de 3000 a 3300 dólares por onza en los próximos meses; mientras que CPM Group prevé que el precio del oro operará en un amplio rango de 3800 a 4650 dólares por onza a corto plazo. Por el contrario, algunos optimistas a largo plazo creen que esta corrección es solo un ajuste técnico en el ciclo largo del mercado alcista, y si se establece un fondo, aún existe el potencial de probar niveles más altos a futuro.
El debut de la política de Walsh se convierte en la variable central de la próxima etapa
De cara a la próxima semana, el núcleo de la volatilidad del mercado global estará completamente dominado por la reunión de política monetaria de la Reserva Federal (Fed). Esta no solo será la primera decisión de tasas de interés bajo el liderazgo de Walsh como presidente de la Fed, sino también su primera publicación del Resumen de Proyecciones Económicas (SEP) y el gráfico de puntos. Si Walsh emite un fuerte mensaje de línea dura en la conferencia de prensa para abordar la inflación, el oro podría volver a probar la fuerza del soporte de 4000 dólares por onza a corto plazo; por el contrario, si su mensaje es relativamente equilibrado y sugiere un cambio marginal de política moderado, podría impulsar al oro a iniciar un rebote tras una caída excesiva. Al mismo tiempo, las decisiones de tasas de interés de varios bancos centrales se publicarán sucesivamente, lo que también amplificará indirectamente la volatilidad de la valoración del oro a través del canal de tipos de cambio.




